miércoles 23.10.2019

Sientan la base para un club de “break” en Ferrol con la vista puesta en París 2024

Anxo Barro entrena al joven David Amor en una disciplina que opta a ser olímpica por primera vez

David Amor, el niño de la imagen, tras el Rompetiño de Porto do Son, que se celebrará de nuevo a principios de julio | cedida
David Amor, el niño de la imagen, tras el Rompetiño de Porto do Son, que se celebrará de nuevo a principios de julio | cedida

El “breakdance”, una danza acrobática vinculada a la cultura urbana, vivió su momento de gloria en España a mediados de los años 80. En el imaginario colectivo quedó asociada a esa época. Pero ha vuelto a resurgir con fuerza en el siglo XXI, actualizada, e incluso puede “colarse” en los Juegos Olímpicos de París del año 2024. Es una de las nuevas disciplinas que se han propuesto, junto con el surf, el skate y el alpinismo. La decisión se sabrá después de Tokio 2020.


Anxo Barro, militar de profesión, ha estado vinculado al “breakdance” desde su juventud en Pontevedra y ahora, en Ferrol, ha encontrado en el joven David Amor, un chico de doce años, un talento especial para avanzar en este deporte. Así, es su entrenador en su camino hacia conseguir metas mayores. Ha competido en Galicia,

siendo seleccionado como mejor “joven promesa”, pero el objetivo es situarlo entre los mejores de España. “David se forma mucho, porque no solo hace break, hace más bailes que complementan su estilo”, explica. “Solemos entrenar dos o tres horas dos o veces a la semana. Es relativamente poco porque no estamos todavía a un nivel competitivo”.

El entrenamiento es en un garaje o en la calle. Pero, ante la inminente explosión del interés por el “breakdance”, Barro está poniendo en marcha, con otro grupo de personas vinculadas a la danza urbana, un club para conseguir extender la afición por una disciplina federada y, quizás, olímpica en el futuro.


“El break está muy infravalorado en España porque lo asociamos a lo que pasó en los 80, pero tiene mucho de deportivo porque usa otras disciplinas como las artes marciales, el baile, la acrobacia... Todo eso requiere un entrenamiento serio”, explica Barro.


La competición consiste en duelos individuales o por parejas. Hasta el momento han hecho demostraciones en las noches “Fashion”. A corto plazo pretenden impartir clases en distintas asociaciones, pero Barro espera que se pueda crear el club y darle una estabilidad al “break”, con la vista puesta en proporcionar una buena base a los niños y lanzar nuevas generaciones de “Bboys” y “Bgirls”.

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