Miércoles 16.01.2019

La rehabilitación de la iglesia de Dolores sigue parada tras casi un año de espera

El párroco asegura que falta dinero, aunque el proyecto ya cuenta con los permisos oportunos.

El templo de la calle Méndez Núñez se encuentra cerrado al culto y vallado desde el pasado 14 de febrero | jorge meis
El templo de la calle Méndez Núñez se encuentra cerrado al culto y vallado desde el pasado 14 de febrero | jorge meis

El obispado de Mondoñedo-Ferrol se vio en la obligación de cerrar la iglesia de Dolores el pasado 14 de febrero de 2018 debido a un informe técnico que reflejaba un agravamiento de daños estructurales que suponían un potencial riesgo para las personas que se encontrasen en su interior. Tras casi un año de espera, su proyecto de rehabilitación continúa a la espera de ser ejecutado.

“No hay dinero, el proyecto está listo para empezar porque está redactado y aprobado y los permisos pedidos. Parece que no hay mucho interés y era bueno que hubiese un empuje de las instituciones; nos hacía falta compromiso”, destaca el párroco de Dolores, Xosé Francisco Delgado, que estuvo presente en las reuniones de la comisión para la financiación del proyecto de reforma del templo de Amboage.

La primera de las tres fases previstas en la actuación supondría un presupuesto de 200.000 euros, que servirían para atirantar la fachada –un problema estructural desde la creación del templo en el siglo XVIII– y renovar el tejado más próximo a las torres; “con esto ya se podría abrir de nuevo”, asegura Delgado.

En total, el obispado estima que son necesarios 300.000 euros para renovar al completo el edificio, aunque la segunda y tercera fase se podrían llevar a cabo una vez se reabriesen sus puertas.

El cura de Dolores, que lleva 21 años en la parroquia, comenta que la gente siente “nostalgia” por no poder entrar en la iglesia y que son muchos los que cada día le paran por la calle para preguntar cuándo se realizarán las obras. “A Magdalena es una zona protegida y estamos hablando de un edificio singular. Personalmente, me da mucha pena porque me vienen diciendo que echan en falta la misa allí, que vuelva la Virgen –actualmente está en la concatedral–... Además, la mayoría es población mayor a la que le supone un esfuerzo ir hasta el Socorro, el Carmen o San Xiao –los tres templos a los que se trasladó el culto de Dolores–”, asegura.

La pasada Semana Santa las procesiones de Dolores ya se vieron deslucidas debido a que, junto con la lluvia, la iglesia ya se encontraba cerrada. Con todo, Xosé Francisco Delgado lamenta estar “en las mismas” y, por segundo año consecutivo, el edificio continuará cerrado mientras se celebre la festividad del 14 al 21 de abril. 

“El problema es que la gente no tiene devoción por la Virgen”, manifiesta el párroco ante la ausencia de apoyo económico que permita sacar adelante el proyecto. La comisión de rehabilitación abrió hace un año dos cuentas bancarias – Abanca: ES63 2080 0200 4830 4014 5065 y Banco Pastor: ES68 0238 8107 1906 0110 2502– que continúan abiertas para los interesados.

Donativo
El Grupo Joven de la Cofradía de Dolores entregó hace unos días el donativo recaudado en el belén –obra de Sebastián Ávila, “Chano”– que estuvo expuesto en el Antiguo Hospicio hasta el pasado día 5, un total de 305, 10 euros que irán destinados al proyecto.

Xosé Francisco Delgado agradeció mucho el gesto y el trabajo realizado por los jóvenes y reconoce que fue algo que “me hizo mucha ilusión y que ojalá sirva para despertar conciencias”.

Comentarios