sábado 30.05.2020

As Pontes celebró con un nuevo éxito el XXX aniversario de la feria de fungos

El buen tiempo y la completa programación favoreció la asistencia de cientos de personas
Durante la jornada se pudieron observar las especies micológicas recogidas y que participaron en el concurso de cestas . | JORGE MEIS
Durante la jornada se pudieron observar las especies micológicas recogidas y que participaron en el concurso de cestas . | JORGE MEIS

As Pontes se convirtió un año más en la capital de los “fungos e cogomelos” con su tradicional feria de otoño, que este año celebró, además, su trigésimo cumpleaños, con un amplio y variado programa de actividades que comenzaron ya el pasado viernes.

La jornada de ayer se inició pronto con la presentación de las cestas participantes en el concurso micológico, que se expusieron al público durante toda la mañana en la plaza de abastos para ser calificadas por el jurado, que repartió hasta un total de 1.250 euros en premios.

Así, el galardón especial, dotado con 400 euros, fue a parar a manos de Vanessa Rodríguez Picallo. Además, se otorgaron cuatro premios de 400, 200, 150 y 100 euros para las mejores cestas. La ganadora de esta edición fue la propuesta de Raquel Poncini Gómez, seguida de la de Pablo Cuadrado Prado, Richard Gabeiras Tejeiro y David Bellas Huerta, que vieron reconocida su labor micológica en la feria pontesa.

Pero las setas no solo entraron por la vista en este concurso y en la exposición que pudo verse de “especies micolóxicas” recogidas en la salida del pasado viernes, sino que, como no podía ser de otro modo, fueron protagonistas de la comida popular que reunió a multitud de vecinos y visitantes en la zona del colegio de Santa María. Aunque el tiempo fue favorable se disponía de una carpa para acoger a los comensales, que pudieron degustar dos platos y un postre, en los que las setas, en sus distintas variedades, fueron los ingredientes destacados. El cocinero Antonio Díaz fue el encargado de elaborar el menú de esta XXX edición de la feria, que se vendió en raciones a doce euros y que muchos optaron también por adquirirlas para llevar.

Los que no quisieron quedarse a comer este menú ni esperar colas, pudieron optar también por el espacio de food trucks, que se habilitó en la zona de conciertos para que quien lo desease pudiese organizar a su antojo la hora de comer, mientras disfrutaba de la programación.

Así, se sucedieron a lo largo de la jornada espectáculos infantiles de música, clases abiertas con animación y baile swing, además de otras actividades alternativas como el grafiti con hilos, que protagonizó una instalación en el parque municipal.

Como colofón de la completa edición de la feria, aquellos que continuaron con ganas de más pudieron disfrutar del humor de Carlos Blanco, que en el auditorio Cine Alovi, puso el punto final a la jornada con un repaso por sus mejores monólogos.

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