Jueves 23.05.2019

Las obras con cargo al 1,5% cultural serán de conservación y rehabilitación

Las actuaciones, presupuestadas en 455.000 euros, paliarán los problemas de filtrado de agua

Habrá actuaciones específicas en los adarves y otras generales que afectan a toda la fortificación | jorge meis
Habrá actuaciones específicas en los adarves y otras generales que afectan a toda la fortificación | jorge meis

La propuesta de intervención que ha conseguido ser seleccionada para contar con fondos del Ministerio de Fomento, con cargo al 1,5% cultural de conservación de patrimonio, permitirá que la fortificación de San Felipe mejore su situación y palie su estado de deterioro motivado en gran parte por las filtraciones de agua.

Con una inversión  que gira en torno a los 455.000 euros, se atenderá  a la evacuación de aguas y cubiertas pétreas del castillo, aunque la actuación no será inmediata sino que, tras la aprobación de Fomento, deberá contar con todos los permisos pertinentes. Así, las intervenciones previstas  tendrían que pasar todavía por la autorización de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta, administración competente en bienes con protección integral.

La mayoría de las obras que se pretenden acometer están clasificadas como de conservación –trabajos sobre las cubiertas pétreas y espacios abovedados bajo ellas–, aunque también se recogen actuaciones de investigación –trabajos arqueológicos sobre el sistema de evacuación de aguas– y de rehabilitación –instalación de una nueva fosa séptica–.

De este modo, lo más significativo serán las actuaciones en la cubierta del hornabeque y adarve de la muralla nordeste, ya que la fortaleza tiene cubiertas transitables en losa de granito que no están impermeabilizadas.  La falta de mantenimiento ha deteriorado el sistema natural de evacuación de aguas, por lo que es preciso ejecutar actuaciones en este sentido como reparar o sustituir las losas dañadas, el rejuntado de las de cubierta de mortero con polímeros, el tratamiento de las cubiertas con hidrofugante, la eliminación de revestimientos interiores en mal estado o de colonias biológicas en estos espacios. En la totalidad del castillo se llevarán a cabo trabajos de limpieza de la vegetación existente –especialmente en el foso oeste–, limpieza de canales a cielo abierto, arquetas, canalizaciones, etc y sustitución puntual de algunas tapas de sumideros que por su diseño se atascan con frecuencia. También se instalará una fosa séptica enterrada para el tratamiento de las aguas residuales del castillo, dimensionada tanto para los aseos existentes como para los previsibles en el futuro.

Con estas actuaciones de conservación se acabará con el grave problema de humedades y previamente, como explicó la edil de Patrimonio, Rosa Méndez, se actuará en otras intervenciones para las que ya se cuenta con financiación de la Diputación, en la Casa del Gobernador y el entorno, la parte del castillo del siglo XVI que es preciso recuperar y que también se ha ido deteriorando desde su reconstrucción.

A la espera está también la elaboración del Plan Director –con un plazo de ejecución hasta 2022– con cargo a los fondos Feder, resultado del proyecto de recuperación de patrimonio litoral con otros países, que capitanea Ferrol.

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