lunes 30/11/20

Nicolás Fort y Roldán

El militar y escritor Nicolás Fort y Roldán nació en Ferrol el 26 de diciembre de 1851. Hijo del coruñés Nicolás Fort de Pazos, destinado en Ferrol como Oficial de la Hacienda Pública, y de la ferrolana Amelia Roldán y Tomasi, tuvo tres hermanos varones y cuatro mujeres. Alumno en Ferrol del Colegio de Ventura Pueyo, Nicolás Fort se trasladó a Madrid en abril de 1863 para preparar su ingreso en la Armada. La clausura de las academias y la muerte de su padre impidieron su ingreso, trabajando de periodista en Madrid, donde publicó a partir del año 1872 el periódico literario “La Velada”.

Durante la primera República, en octubre de 1873, Fort y Roldán inició el Servicio Militar como soldado, ingresando dos meses más tarde como alumno en la Academia de Administración Militar del Ejército, de la que salió Oficial de Administración en junio de 1874. Tras un breve destino en Cuenca como Pagador de Fortificaciones, en octubre de 1874, embarcó hacia La Habana, donde desempeñó el destino de Pagador del ejército de campaña. En marzo de 1876 fue nombrado capitán de una Compañía de Administración Militar, trasladándose a Trinidad, Santiago de Cuba, Colón y Puerto Padre.

Pasó luego destinado a la Comandancia General de La Habana, entre los años 1878 y 1881 ocupando diversos destinos en pleno período bélico en localidades como Sancti Spíritus y Guantánamo. En junio de 1881 se le concedió una licencia de seis meses por enfermo, que aprovechó para viajar por Estados Unidos y Francia. Durante su posterior estancia en Cuba estuvo destinado en la Intendencia Militar de La Habana, hasta mayo de 1884, en que cumplido el período reglamentario en Ultramar, regresó a España, después de permanecer en Cuba casi diez años.

De vuelta a España, Fort y Roldán desde febrero de 1885 desempeñó destinos en la Dirección General del Cuerpo, la Junta de Consultiva de Guerra y la Intervención General Militar, todos en Madrid, donde publicó en el año 1889 sus obras “Anuario Español de 1888” y “Biblioteca Geográfico-histórica”. En julio de 1892 fue destinado al Ejército de Cataluña, incorporándose a la Dirección de Intendencia en Barcelona. En julio de 1895 fue promovido a Comisario de Guerra, siendo nombrado Comisario y Jefe del Servicio de Transportes en sucesivos destinos de La Coruña, Santiago, Albacete y Alicante.

En marzo de 1897 fue destinado como Interventor del Parque de Artillería y Comandancia de Ingenieros de Ferrol. De su estancia de seis años en Ferrol, datan la mayor parte de las obras y trabajos referidos a la historia de Galicia y de Ferrol. Desde abril de 1903, Nicolás Fort y Roldán estuvo destinado sucesivamente en Ourense, Cartagena, donde ascendió en abril de 1911 a Subintendente Militar, y Valencia, donde alcanzó el grado de Intendente de División en abril de 1915, permaneciendo en la capital valenciana como Intendente de la Región Militar hasta su fallecimiento en estado de soltero en Valencia el 9 de octubre de 1915, tras casi 42 años de servicio en el Ejército.

Nicolás Fort realizó varios estudios sobre diversos temas durante su estancia de Cuba, publicados en diarios y revistas de la isla, México y Estados Unidos. Su trabajo más importante, “Cuba indígena”, un detallado estudio histórico, antropológico y geográfico de Cuba, fue publicado en Madrid el año 1881, siéndole concedida la Cruz del Mérito Naval.

Entre las publicaciones que editó entre los años 1897 y 1903, están “La flota ferrolana” (Ferrol, 1897), obra que describe la historia de los buques construidos en el Arsenal de Ferrol y “Defensa de Ferrol en 1800” (Ferrol, 1900), donde relata el desembarco inglés en la costa ferrolana en agosto de 1800, el ataque al castillo de San Felipe y la retirada de los invasores. Otras publicaciones de Fort y Roldán fueron la serie incompleta “Ferrolanos que fueron” (Ferrol, 1899), y “Manuel Fernández Varela, insigne orador sagrado de Ferrol” (Lugo, año 1903). Más tarde colaboró en la obra de Federico Mañach “Concepción Arenal, la mujer más grande del siglo XIX” (Buenos Aires, 1907), junto con Concha Espina, Santiago de la Iglesia y Emiliano Balás.

En Ferrol, Nicolás Fort fundó y dirigió el “Anuario Ferrolano” entre los años 1901 y 1905. En dicha publicación, además del propio Nicolás Fort, colaboraron Ramón de Arana (Pizzicato), Alberto Camino, Andrés A. Comerma, Díaz de Robles, Justo Gayoso, Santiago de la Iglesia, Rodrigo Sanz y Leandro de Saralegui. Entre los años 1903 y 1914 fue colaborador del “Almanaque Gallego”, que dirigía su amigo José Castro López en Buenos Aires, y en los Boletines de la Real Academia Gallega, entre los años 1908 y 1912. Igualmente escribió en “La Revista Gallega”, “El Eco de Galicia”, de Buenos Aires, “La Ilustración Cantábrica” de La Habana y “El Eco de Puentedume”

Como obras de carácter póstumo, pueden citarse la narración “El medallón”, obra del año 1916; un conjunto de 28 poemas publicados el año 1917 en el “Almanaque Gallego” de Buenos Aires; y la narración “El castillo de las mil y una noches”, obra publicada el año 1918 en Buenos Aires.

Incluido por Couceiro Freijomil, en su “Diccionario Bio-bibliográfico de escritores gallegos”, en Ferrol fue estudiado por Guillermo Llorca Freire y Xaime López Fernández. Igual que ocurre con otros personajes ferrolanos, la ciudad no conserva ningún recuerdo en forma de placa o calle con su nombre.

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