jueves 29/10/20

El Arzobispado de Santiago se implica en la reparación del templo de Queixeiro

Los vecinos de Queixeiro, parroquia de Monfero, siguen sin encontrar una solución al deterioro de la capilla de San Bartolomeu, una construcción del siglo XVII que desde el pasado verano carece de la parte central de la cubierta.

Las paredes exteriores tuvieron que ser apuntaladas
Las paredes exteriores tuvieron que ser apuntaladas

Los vecinos de Queixeiro, parroquia de Monfero, siguen sin encontrar una solución al deterioro de la capilla de San Bartolomeu, una construcción del siglo XVII que desde el pasado verano carece de la parte central de la cubierta.
Si en un primer momento el problema se atajó con la retirada de imágenes y posibles objetos de valor, ahora, transcurridos cinco meses y con la llegada del mal tiempo, los vecinos están cada vez más preocupados por los daños irreparables que la lluvia pueda estar ocasionado en la estructura y en el retablo que todavía se conserva en su interior. Entienden que aunque se trate de una construcción menor, tanto por tamaño como por lo limitado de sus riquezas, la capilla representa una parte muy importante de la historia local.
En este sentido, recuerdan que fue el origen de la parroquia de Queixeiro, al tiempo que aseguran que hasta que no tuvo que ser cerrada al público era visitada regularmente todos los 24 de agosto con motivo del patrón y esporádicamente por las muchas personas que habían sido ofrecidas al santo durante una enfermedad o convalecencia.
Los vecinos de Queixeiro se quejan de la falta de ayuda de las administraciones públicas y estamentos religiosos y se comprometen a colaborar en la realización de la obra, si bien también aclaran que en ningún caso podrían asumir una gran parte de financiación de la misma.
A este respecto, no obstante, desde el Arzobispado de Santiago de Compostela se informa de que tras una inspección ocular realizada a la capilla ya se trabaja en la valoración de los daños para tratar de encontrar una solución al problema que preocupa desde hace meses a los vecinos de Queixeiro. En este sentido, se apunta que la realización del informe corrió a cargo de la delegación diocesana de Patrimonio Cultural y que, una vez configurado el mismo, la propuesta de actuación tendrá que ser valorada por los responsables del departamento de economía.
Desde el Arzobispado de Santiago se confía en poder encontrar una solución y se agradece la ayuda o colaboración que pueda llegar de los vecinos de este lugar del municipio de Monfero.

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