domingo 25/10/20

El minimalismo se consolida en el sector del mueble

Muebles Rivas
Los colores más cálidos se están imponiendo en los últimos años | JORGE MEIS

Cada persona y cada hogar son un mundo y, como se suele decir, en materia de gustos, aunque sí hay mucho escrito, no rigen reglas universales.

La sociedad cambia y, con ella, también el modo de diseñar las viviendas y las formas de armarlas por dentro. El sector del mueble no es ajeno a las tendencias de cada época y la moda de los últimos años ha extendido el gusto por las líneas rectas y colores cálidos, que se contraponen a las formas moldeadas y los colores naturales o vivos que predominaron en otros momentos.

Junto a las preferencias cambiantes de cada momento, el sector tradicional del mueble ha tenido que enfrentarse, como también lo han hecho negocios, pequeños o familiares, de otras actividades económicas, al desembarco de grandes superficies comerciales, que han barrido del mapa a muchas mueblerías a base de precios relativamente bajos –aunque los expertos señalan que no lo son tanto– y productos de una calidad más modesta.

Fidelidad

Pese a todas las adversidades, hay empresas que han aguantado el tipo y, dentro de sus posibilidades, mantienen el pulso con las grandes franquicias y multinacionales. Se ha hablado mucho sobre las claves de esta supervivencia, aunque seguramente hay una que sobresale sobre las demás: la relación de confianza que a lo largo de los años han sabido establecer con su clientela.

Es el caso de Muebles Rivas, un negocio familiar asentado en el concello de Fene desde hace más de medio siglo. Su gerente actual, María Rivas, cree que si han sorteado todo tipo de dificultades y modas a lo largo de los años ha sido precisamente por “nuestros clientes”. “Tenemos muy buenos clientes, muy fieles, que incluso han transmitido a sus hijos y nietos la importancia de confiar en nosotros”, apunta.

No se trata, sin embargo, de un gancho únicamente sentimental. “Hay otros aspectos que también influyen”, explica María. Y uno de ellos es la calidad del producto. “Creo que quien ha podido comparar lo que ofrecen en las mueblerías de siempre, las de barrio, con la de otras superficies comerciales más grandes sabe que la calidad no es la misma. Eso es algo que los clientes siempre nos transmiten”, sostiene.

Y, por supuesto, también hay otro ingrediente igualmente importante a la hora de conseguir que la ecuación funcione. Lo explica María Rivas: “Sin duda, el trabajo. Trabajamos mucho para dar un buen servicio. Cuando ofreces un producto de calidad, el cliente lo agradece porque sale ganando. Creo que es muy cierto eso de que muchas veces lo barato acaba saliendo caro”.

Tendencias

En los últimos tiempos se ha consolidado una tendencia respecto de la estética y la funcionalidad del mueble, sea para la estancia que sea. Explican fuentes del sector que, además de un diseño basado en líneas rectas, el consumidor de hoy en día es más partidario de reducir al máximo las formas voluptuosas o, como señala la gerente de Muebles Rivas, la “aparatosidad” de las piezas. “Hablamos de un tipo de mueble más sencillo, de tamaño más reducido y de baja altura”, añade.

El color es otro factor a tener en cuenta. Frente al marrón natural o a una paleta cromática más amplia de años atrás se ha pasado a “maderas más claras y de colores más suaves, más del estilo nórdico”, comenta la gerente de Muebles Rivas, incluso en espacios como los dormitorios juveniles.

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