jueves 18.07.2019

El mandato comienza sin pactos y con las puertas abiertas a dos formaciones

El proceso de negociaciones nada tiene que ver con el de hace cuatro años, mucho más convulso

Los alcaldes socialistas de las distintas corporaciones siempre necesitaron de pactos para gobernar, algo habitual en todos los mandatos, salvo la mayoría absoluta de Rey Varela en el año 2011 | jorge meis
Los alcaldes socialistas de las distintas corporaciones siempre necesitaron de pactos para gobernar, algo habitual en todos los mandatos, salvo la mayoría absoluta de Rey Varela en el año 2011 | jorge meis

La historia de los gobiernos de Ferrol es la historia de pactos entre fuerzas para alcanzar mayorías absolutas, que, además, nunca han acabado como se esperaba en el momento de las firmas de los acuerdos.

Las negociaciones siempre ocuparon en gran medida los días posteriores a la celebración de los comicios y los momentos previos a las investiduras y lo habitual en los últimos 20 años fue establecer preacuerdos que garantizasen ya un gobierno de coalición antes de la toma de posesión.

En esta ocasión, nada más conocerse el resultado electoral del pasado mes de mayo se supo quién gobernaría y no precisamente por haber conseguido una mayoría absoluta –fue el PP el que se quedó a solo un edil de los 13 necesarios–. Tanto Ferrol en Común como BNG anunciaban esa misma noche del 26 de mayo el apoyo a la fuerza progresista más votada, el PSOE, que consiguió ocho ediles.

Sin embargo, desde entonces, todo ha sido más lento que en otras ocasiones.

El ya alcalde Ángel Mato anunciaba desde un principio “discreción” y “calma” en cuanto al proceso negociador y eso ha sido lo que ha trascendido. Unas primeras conversaciones dejaron paso a una reunión oficial con el equipo de Ferrol en Común. Desde entonces poco más se ha sabido y se ha dejado “aparcado” el tema de un pacto para después de haber logrado la investidura.

Quedará por tanto un largo camino para el que desde Ferrol en Común ya han pedido algo más de “celeridad”. 

Los ocho ediles socialistas deberán repartirse las áreas de gobierno si no se alcanza un acuerdo en breve y después deberán compartirlas con Ferrol en Común y BNG, en el caso de que se consiga un tripartito.

Aunque el BNG apoyó la investidura, la entrada en el gobierno no ha sido la opción elegida por esta formación en el último mandato, en el que también se brindaba esa posibilidad.

Entonces, Ferrol en Común y PSOE llegaban a un preacuerdo electoral el día antes de la investidura, no sin antes haber llevado a cabo un tira y afloja de negociaciones que aunque fructificó en un pacto de gobierno, no consiguió que este fuese estable, con una ruptura que convirtió al anterior ejecutivo de cogobierno en el más corto de la historia.

En esa ocasión, los nacionalistas prefirieron permanecer en la oposición y esa tendencia es la que también se ha seguido en el vecino municipio de Narón.

Por el momento no han trascendido negociaciones formales entre socialistas y nacionalistas, por lo que todavía es una incógnita si será en Ferrol donde el BNG entre en el gobierno municipal.

El acuerdo programático será fundamental en un futuro pacto y, a diferencia de Ferrol en Común, que en todo momento ha dado muestras de que habrá acuerdo de gobierno, el BNG no se ha posicionado al respecto hasta conocer cuál es la apuesta del PSOE en cuestiones fundamentales para que los nacionalistas entren en el gobierno de coalición.

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