sábado 07.12.2019

De chiringuito | Los locales se preparan para unas próximas semanas que se prevén buenas

Varios hosteleros han visto un punto de negocio en auge en el área de playa que bordea toda la zona costera de Ferrolterra. Algunos de los más concurridos y que, además, ofrecen comida de la tierra comentan cómo está siendo la temporada veraniega en sus terrazas, un negocio que, como se sabe, depende del tiempo
 
Arriba, el chiringuito de A Saiña, en la playa de Valdoviño. Abajo, imagen de la terraza de O Alpendre | DANIEL ALEXANDRE
Arriba, el chiringuito de A Saiña, en la playa de Valdoviño. Abajo, imagen de la terraza de O Alpendre | DANIEL ALEXANDRE

El área de las playas de la comarca en Ferrolterra es una de las más visitadas por los turistas que llegan con ganas de disfrutar del mar, los deportes acuáticos y el entorno natural del que se nutre Galicia. Pero siempre hay un momento para el descanso mientras se toma un refrigerio a la puesta del sol o cuando el hambre aparece. Para ello están destinados los chiringuitos más concurridos de la zona. 

José Manuel Saavedra es el propietario y gerente del Chiringuito Los Pinares, ubicado en la playa de Cabanas. Un negocio familiar que continúa a pesar de los años que lleva en pie. Saavedra cuenta que “lo compraron mis padres hace muchos años, pero nosotros llevamos aquí ya 15 años. Al principio funcionó como merendero y dábamos comidas solo los fines de semana”. 

En cuanto a las leyes de edificaciones en zonas costeras, estos lugares siempre están en constante vigilancia. “Los hubo, los hay y los habrá, eso todos los días. Tenemos a los vigilantes de costas haciendo fotos cada cinco minutos; la cosa es un poco confusa y no dejan a veces hacer ciertas cosas; estamos un poco vigilados. Nunca hemos tenido que cerrar por ese problema, pero sí quitar mesas y pedir solicitudes para el año siguiente y demás”, afirma el propietario de Los Pinares.

La playa de Cabanas es una de las más familiares de la zona gracias a sus aguas tranquilas y apacibles. Por ello, muchos hosteleros han visto en ella un lugar acertado para hacer negocio. Jose Manuel Saavedra indica que “en esta playa llegamos a ser 10 establecimientos a pie de playa, pero fueron desapareciendo y ahora nos hemos quedado cinco, pero los únicos que damos comidas somos nosotros prácticamente, aunque hay alguno más que da, pero tenemos afianzado el negocio y la clientela ya tiene sus platos preferidos, como por ejemplo la paella. Todo el producto que ofrecemos es de la zona y eso da un plus de calidad”.

Desde el chiringuito de Boa Onda, en Punta Penencia, Paz Moreno, que es la gerente y una de las propietarias del establecimiento, cuenta como entre sus amigos y también propietarios del negocio desde Madrid hacen posible que turistas y locales recurran a sus instalaciones para disfrutar del verano. 

En referencia al tiempo todos los chiringuitos lo tienen claro, “no ayuda”, pero Paz Moreno destaca que “los veraneantes, hasta el momento, parece que están bastante ocultos porque hizo un tiempo bastante malo, pero sí es verdad que en los días buenos se llena y se nota que viene mucha gente de fuera”.

A pesar de la climatología, que supone un hándicap para los hosteleros, en Boa Onda poseen otros recursos para atraer clientes. “Tenemos música en directo en la terraza y la verdad es que los conciertos que hemos hecho funcionan bastante bien. Los solemos realizar todos los jueves, uno coincidiendo con la puesta de sol, y eso es algo idílico que atrae a las personas”, comenta Moreno.

Además, la gerente explica qué tipo de gastronomía presentan. “Tenemos comidas y cenas, estamos abiertos todos los días y hemos renovado la carta durante el invierno, enfocándola más en la gente que viene de fuera. Tenemos zamburiñas, pulpo, arroz, rape, etc Es una carta variada, pero al mismo tiempo sencilla y comida toda casera”.

Continuando en Doniños encontramos en el chiringuito de O Alpendre, que lleva abierto 16 años en los que Noel González, su propietario, no ha dejado de innovar y ampliar, siempre realizando mejoras de cara al turista.

Por ejemplo, Noel González cuenta que “el Concello cierra los baños los nueve meses de invierno; entonces nosotros facilitamos los nuestros a las personas que pasan por la zona. Además nosotros lo hacemos encantados, lo que pasa es que a veces hay demasiadas personas para un solo baño”.

Pero esta no es la única propuesta que plantean desde O Alpendre. Otra sirve para mantener el entorno limpio. “Es el caso de los ceniceros que dejamos para que la gente no tire las colillas por el suelo o la zona de tablas que facilitamos a los surfistas para que se acomoden e incluso, a veces, hacer labores de guía turístico facilitando mapas. También ahora en verano estamos con todo el tema de los escarapotes, por lo que disponemos de un botiquín de primeros auxilios y agua caliente para poder socorrer a los bañistas en el horario en que no está abierta la caseta de socorrismo. Todo lo hacemos para que queden contentos y vuelvan a nuestra zona, que, suele pasar bastante, el que prueba repite” apunta González.

Desde la playa de San Jorge se divisan solamente dos chiringuitos próximos al arenal. El más cercano, Casa Carmelita, y el segundo Costa Verde Lounge Bar. Ambos ofrecen comidas caseras para cuando aprieta el hambre a las personas que se encuentran en la playa.

Una de las camareras del Costa Verde comenta que llevan cinco años en la zona y que este tiempo no está siendo todo lo positivo que esperaban, aunque la gente se anima siempre a subir cuando ven un rayo de sol y aprovechan para tomar algo en las dos terrazas que poseen. El hecho de estar en una zona más arriba de la playa no supone un inconveniente para que las personas acudan; al contrario, los coches de la playa llegan al restaurante, según comenta el personal del mismo.
En la zona de Valdoviño, el propietario de A Saiña y El Tumbao –considerado uno de los mejores chiringuitos de Galicia el pasado año–, Antonio Castro, comenta que “o mes de agosto sempre é o máis forte e prevemos que veña mellor, aínda que ata agora estivo moi floxo”. 

Del chiringuito que regenta Antonio Castro al lado de la caseta de socorrismo en la playa de Valdoviño dice que “é unha concesión do Axuntamento e non damos comidas; o que si temos son mojitos, cócteles e moitas festas os xoves, xunto con música en directo e ofertas especiais en bebidas”. El chiringuito lleva abierto 6 años y han realizado una remodelación con una nueva decoración para sorprender a los clientes.

Comentarios