• Martes, 25 de Septiembre de 2018

Juzgan a cuatro jóvenes por el robo de metales en una empresa

La titular del Juzgado de lo Penal 2 de Ferrol, María Jesús García García, dejó vista para sentencia ayer la causa que se sigue contra cuatro jóvenes que en la actualidad se encuentran en prisión.

Juzgan a cuatro jóvenes por el robo de metales en una empresa
Nave de la empresa en la que se cometieron los robos	jorge meis
Nave de la empresa en la que se cometieron los robos jorge meis

La titular del Juzgado de lo Penal 2 de Ferrol, María Jesús García García, dejó vista para sentencia ayer la causa que se sigue contra cuatro jóvenes que en la actualidad se encuentran en prisión por otros delitos como presuntos autores del robo de diferentes metales en las instalaciones de la empresa Camuyde, radicada en el polígono de As Lagoas, en Narón. Los hechos que se les atribuyen y que ellos negaron ocurrieron en febrero de 2011.
Los acusados son O.M.L., para el que la Fiscalía solicita dos años y once meses de prisión por un supuesto robo consumado y otro en grado de tentativa; A.V.F., I.L.L. y J.C.M.N., que se enfrentan a la petición de once meses de prisión por el segundo de los delitos.
El responsable de la empresa antes citada declaró en el juicio que el día 6 de febrero de 2011 se cruzó con una furgoneta blanca con las letras de “panadería” cuando se dirigía a su empresa y aportó datos sobre la misma y sobre dos de los acusados. La Policía Nacional detuvo a los cuatro en el citado vehículo a unos 500 metros del lugar media hora más tarde y los agentes intervinientes testificaron ayer que la furgoneta estaba manchada de óxido, al igual que la ropa de los imputados. Se sospecha que, al verse sorprendidos, se deshicieron del material robado en las proximidades –unos 1.100 kilos de planchas de acero–.
Al conductor de la furgoneta, O.M.L., se le responsabiliza, asimismo, de otro robo cometido en la misma empresa dos días antes. Supuestamente, en esa ocasión anterior dobló la valla de cierre del recinto y se apoderó de cabos, bridas y recortes de marcos de ventanas que después vendió en una chatarrería de Bergondo. El material en cuestión, alrededor de 200 kilos, fue reconocido por el propietario y el responsable de la chatarrería testificó que se lo había vendido O.M.L.
Los acusados declararon que en esa época se dedicaban a la venta de chatarra, por lo que la furgoneta estaba siempre manchada de óxido y que, al ir dentro de ella, también se les ensuciaba la ropa.
Las defensas pidieron la libre absolución de los acusados, bajo los argumentos de que no se había probado su entrada en Camuyde y de que, al contar con antecedentes, siempre se les detenía a ellos cuando ocurría algún robo de estas características en la comarca.