• Lunes, 24 de Septiembre de 2018

El Gobierno dice que trabaja para salvar el contrato de las corbetas con Arabia Saudí

El ejecutivo de Pedro Sánchez ha encontrado una fuerte oposición dentro del propio territorio nacional al anuncio de cancelación del pedido de 400 bombas de precisión a Arabia Saudí por las repercusiones

El Gobierno dice que trabaja para salvar el contrato de las corbetas con Arabia Saudí
Protestas de los trabajadores de Navantia San Fernando ayer en la autovía CA-33 | efe
Protestas de los trabajadores de Navantia San Fernando ayer en la autovía CA-33 | efe

El ejecutivo de Pedro Sánchez ha encontrado una fuerte oposición dentro del propio territorio nacional al anuncio de cancelación del pedido de 400 bombas de precisión a Arabia Saudí por las repercusiones que este podría tener en el contrato de fabricación de cinco corbetas para la nación de Oriente Medio. A pesar de que desde el propio gobierno se aseguró que la iniciativa no afectaría al proyecto naval, diferentes asociaciones sindicales y políticas han puesto en duda que el país asiático no tomará represalias por la medida, llegando incluso a echarse a la calle para exigir al presidente que recule en su decisión.
La inseguridad generada por la posición gubernamental ha llevado al Ejecutivo a asegurar ayer que la declaración de intenciones no es algo definitivo y que será decidido mediante una comisión interministerial. Isabel Celaá, portavoz del Gobierno, aseguró ayer tras el último Consejo de Ministros, que se está trabajando para “encontrar una solución satisfactoria”, negando tajantemente que exista una crisis diplomática con la nación de la península arábiga.

Primeras reacciones
Los sindicatos, no obstante, tienen una visión muy diferente de la situación. Jesús Peralta, presidente del comité de empresa de Navantia San Fernando, aseguró ayer que había tenido noticias de que la embajada Saudí habría enviado un ultimatum al Gobierno de cara a conseguir un cambio de parecer; mientras que Javier Galán, su homólogo ferrolano, calificó la decisión de “irresponsable” y pidió al ejecutivo que “pensase en las consecuencias de sus decisiones”.
Los propios trabajadores de la factoría gaditana se manifestaron ayer cortando durante una hora la autovía CA-33 como medida de presión hacia el Gobierno. A pesar de que en un principio la construcción de las cinco corbetas estará repartida entre todas las instalaciones de Navantia, el grueso de las mismas recaería en la factoría de San Fernando, que en la actualidad apenas cuenta con carga de trabajo.

Respuesta internacional
La decisión del Ejecutivo responde a la masiva condena internacional hacia los últimos bombardeos que la coalición árabe liderada por Riad está efectuando en Yemen, especialmente el realizado el pasado 9 de agosto, en el que se arrasó un mercado y donde murieron 26 niños y otros 19 resultaron heridos.
Pese a que Arabia Saudí aseguró que el ataque fue un error, la realidad es que, desde el inicio de la campaña en 2015, la coalición ha acabado con la vida de más de 17.000 civiles y ha aniquilado las infraestructuras de una de las naciones más pobres de la Tierra. Tanto la ONU como entidades humanitarias como Oxfam han condenado estos bombardeos, exigiendo un mayor control en la venta de armas a la nación de oriente medio.

Un problema para Navantia
La guerra con Yemen está suponiendo una inesperada inconveniencia para la compañía astillera. La decisión del Gobierno español solo es una de las múltiples trabas a las que ha tenido que enfrentarse a la hora de cerrar contratos. A principios de agosto Canadá rompió relaciones con el reinado por sus continuas violaciones de los derechos humanos. A pesar de que esta decisión podría parecer ajena a Navantia, el hecho de que Gran Bretaña –nación soberana de la Commonwealth actualmente sumida en la crisis de un Brexit sin acuerdo–, sea una de las principales proveedoras de armas a Arabia Saudí pone en jaque el futuro del proyecto, el cual podría terminar por recaer en manos de BAE Systems como pasó en Australia. l