La fragata “Álvaro de Bazán” vuelve a Ferrol tras meses de maniobras

Tras casi tres meses participando en maniobras por el Báltico, el Mar del Norte y el Atlántico, la fragata "Álvaro de Bazán" retornó a aguas ferrolanas ayer a mediodía. El buque, primero de la clase F-101 d

La fragata “Álvaro de Bazán” vuelve a Ferrol tras meses de maniobras
Los familiares de los embarcados esperan en el Arsenal el atraque del buque
Los familiares de los embarcados esperan en el Arsenal el atraque del buque

Tras casi tres meses participando en maniobras por el Báltico, el Mar del Norte y el Atlántico, la fragata "Álvaro de Bazán" retornó a aguas ferrolanas ayer a mediodía. El buque, primero de la clase F-101 desarrollado en los astilleros locales, fue recibido con júbilo por los familiares de los embarcados en el Arsenal de Ferrol a las 13:30 horas.
La nave partió el pasado día 17 de abril tras haber obtenido la Calificación Operativa en pruebas de mar durante el mes de noviembre, poniendo rumbo a aguas del norte de Escocia. Una vez llegada al Mar del Norte la fragata se integró en la Agrupación Naval Permanente de la OTAN número 1 junto a los buques “Niels Juel” de Dinamarca, “Gediz” de Turquía y "Erfurt" de Alemania.

Ejercicios Internacionales
Tras una breve escala en Glasgow participó en la operación de entrenamiento Joint Warrior-181, un evento bianual de carácter multinacional organizado por el Ministerio de Defensa británico. Este ejercicio, el mayor de Europa, puede llegar a movilizar hasta 13.000 operativos de los diferentes ejércitos, junto a unos 50 buques, 75 aviones y numerosas unidades de tierra. Su objetivo principal es proveer un ambiente de entrenamiento de amenazas múltiples para la preparación de respuestas combinadas. La duración de estas maniobras suele ser de dos semanas e incluye ejercicios de contramedidas para minas marítimas, operaciones antipiratería, guerra electrónica o tácticas contra el tráfico de drogas o la oposición armada.
Al finalizar estos ejercicios, la "Álvaro de Bazán" relizó una nueva escala en Liverpool, tras la cual navegó por aguas holandesas, españolas y marroquíes como parte de operativo para mantener la presencia naval y cohesión de los países de la OTAN.
El 31 de mayo la fragata hizo puerto en la localidad lituana de Klaipeda, donde se integró junto con otras 22 naciones participantes en la cuadragésimo sexta edición de los ejercicios anuales Baltops. En estas operaciones movilizan fuerzas Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Letonia, Lituania, Holanda, Noruega, Polonia, Rumanía, Suecia, Turquía, Inglaterra y Estados Unidos, mientras que Canadá, Estonia, Grecia, Eslovaquia, Italia y Portugal proveen personal de apoyo. Se trata de un conjunto de ejercicios centrados en mejorar la flexibilidad e interoperabilidad entre naciones aliadas, reforzando sus capacidades de actuar en conjunto en caso de tener que defender el mar Báltico.
Según informa el ejército estadounidense, en la presente edición se movilizaron más medios que nunca, con un total de 42 buques, 66 aviones e incluso un submarino de clase Södermanland de la marina sueca. Entre otros ejercicios, los tripulantes de la fragata española participaron en áreas como la defensa antiaérea y subacuática u operaciones y despliegues anfibios.

Vuelta a casa
Por último, a finales de junio la "Álvaro de Bazán" puso rumbo a aguas del Atlántico Norte, más allá del Círculo Polar Ártico, para participar en el ejercicio Dynamic Moongose de la OTAN de operaciones de guerra submarina. Estos entrenamientos se realizan en una zona de poco tránsito marítimo, aprovechando además las condiciones que facilita el día polar, el conocido sol de media noche característico de estas regiones nórdicas.
Hace escasamente una semana, tras finalizar las operaciones conjuntas de la OTAN, la fragata "Álvaro de Bazán" puso rumbo a aguas gallegas tras haber recorrido la friolera de 16.000 millas náuticas –sin contar las 1.700 que la separaban de su destino–, visitando por el camino siete países.
La nave, atracada ya en el Arsenal Militar de Ferrol, permanecerá en tierra junto a su tripulación durante los meses de verano hasta su próximo despliegue, todavía sin anunciar. l