martes 10.12.2019

Finaliza la extracción del carburante almacenado en el buque “Blue Star”

Durante la jornada de ayer se produjo una pequeña fuga de fuel en una de las mangueras de transporte
Estado buque Blue Star
Estado buque Blue Star

La amenaza de desastre ecológico a causa del aparatoso encallamiento del buque “Blue Star” fue finalmente subsanada ayer con la extracción de las últimas toneladas métricas de combustible de sus tanques delanteros. Diez días después del accidente, las 110 toneladas de mezcla de fuel y gasóleo se encuentran ya en las instalaciones de la planta de Ingaroil del polígono industrial de As Somozas, según apuntaron fuentes del dispositivo de rescate.

La jornada de ayer, no obstante, no estuvo carente de incidencias, ya que a media mañana se produjo una pequeña fuga en una de las mangueras de transporte de combustible. Pocas horas después de que se retomaran las labores de vaciado, en torno a las 08.30 horas según la Delegación del Gobierno, sobre las once de la mañana, el sistema de extracción detectó una ligera pérdida, cerrando el circuito y alertando a los operarios.

El vertido, de unos diez litros de combustible, se localizó en dos puntos: en la zona de estribor, donde apenas había calado, y otra ya más alejada del buque con una superficie de unos cuatro metros cuadrados, que tuvo que ser interceptada por tres embarcaciones.

Rápida intervención

Como ya se mencionó, el sistema electrónico de las bombas de extracción, al detectar la fuga, cerró el circuito, alertando del vertido a los técnicos. Rápidamente se detectó el lugar en el que se situaba la mancha de carburante y se instalaron mangueras absorbentes para recoger el carburante antes de que este se expandiese.

Del mismo modo, la mancha de cuatro metros cuadrados localizada en el agua fue cercada por tres embarcaciones de Salvamento Marítimo y purgada con dispositivos similares. De hecho, las reducidas dimensiones de la misma hizo innecesario el despliegue de las barreras anticontaminación que portaba por precaución el buque “Don Inda”, del servicio de protección de costas.

Además, el servicio de Salvamento Marítimo también desplegó el “Salvamar Betelgeuse” y el remolcador “Ría de Vigo”, al que se le unió el helicóptero “Pesca 2” de la Xunta, comprobando la extensión del vertido.

Mayor densidad

Las labores de vaciado realizadas durante la jornada de ayer resultaron más complejas que las llevadas a cabo durante los dos días anteriores, dado que las últimas veinte toneladas de carburante que atesoraba el barco, al estar en la parte baja de los tanques, había aumentado en densidad. Este cambio en las propiedades del combustible es mucho más común de lo que podría parecer –de hecho existen sistemas de medición actualizada, por ejemplo, en estaciones de servicio, dado el cambio de volumen del mismo a la hora de transportarlo en camión–, principalmente debido a la temperatura y presión en el interior del tanque.

Es por ello que, pese a tratarse de una cantidad claramente inferior a la extraída en días anteriores –50 toneladas el primero y 40 el segundo–, se trata de un proceso más lento y con un mayor riesgo de atascos en las mangueras y las bombas de vaciado. A pesar de ello, en torno a las 17.30 horas, según informó la Delegación del Gobierno, el buque quedó completamente vacío “y sin riesgo de contaminación”, apuntó.

Además, también fueron extraídas unas 14 toneladas adicionales de lubricante de los motores y de los generadores que proveían de energía a la embarcación.

A la espera

Con el vaciado del combustible se han cumplido dos objetivos clave en el operativo de rescate: por un lado eliminar todo riesgo de contaminación medioambiental y, por el otro, aligerar el peso del “Blue Star” para facilitar su desa-tranque. Sin embargo, esta nueva fase del operativo no cuenta, de momento, con un horizonte temporal para su realización.

A pesar de que se espera una toma de decisiones rápida, tal y como apuntó a finales de la semana pasada la subdelegada del Gobierno en A Coruña, Pilar López-Rioboo, esta segunda parte dependerá en mayor medida del resto de agentes implicados. La compañía propietaria del buque, la corporación holandesa SMIT, o las propias empresas aseguradoras tendrán mucho más que decir en esta nueva fase.

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