viernes 30/10/20

Ferrol perdió el 30% de sus oficinas bancarias en los últimos cuatro años

El número de sucursales abiertas al público retrocede a los índices de los años 70 del siglo pasado
carretera de Castilla 419 Freixeiro
carretera de Castilla 419 Freixeiro

El pasado mes de septiembre el Banco Santander cerraba cuatro oficinas –en Cedeira, Narón, Ortigueira y Pontedeume– en un programa de reestructuración que lleva meses en marcha y que, según las centrales CCOO, CIG y UGT, aún no ha llegado a su fin. De hecho, los mensajes que emiten la Unión Europea y el Banco de España insisten en la reducción de capacidad y en la necesidad de profundizar en las fusiones.

Las últimas clausuras de sucursales bancarias no figuran aún en los datos del propio Banco de España, cuyos informes reflejan, en el caso concreto de la ciudad de Ferrol, una reducción del 30% del número de oficinas en los últimos cuatro años, cuando, por otra parte, el camino de la reestructuración del sector bancario ya llevaba más de un lustro activado.

Así, a 30 de junio de 2015 había en la urbe naval 34 oficinas bancarias operativas. Cuatro años después solo quedan 24. Del análisis de los datos de la institución se extrae que todas las entidades han reducido capacidad, con la excepción del Banco Santander, que con la concatenación de fusiones entre Banco Popular, Banco Pastor y la propia entidad de la familia Botín ha pasado de las seis de 2015 a las siete de 2019, si bien es cierto que por el camino se ha quedado una oficina del Popular y cuatro del Pastor.

Con las cifras actuales, el número de sucursales retrocede a los niveles de los años 70 del siglo pasado. No existe un registro de datos municipal, aunque sí provincial, gracias al Anuario Estadístico de Abanca, en este caso referido a sus propios establecimientos. En 1960, había 60 en toda la provincia; en 1970, 126; una década después, 431; en 1990, 539; y en el año 2000, 550. Cuando estalló la crisis, año 2008, el número de oficinas bancarias en toda la provincia había menguado ligeramente –525–. A fecha de 31 de diciembre de 2018, el informe de Abanca rebaja esa presencia a 305.

Empleo

Este adelgazamiento de la red de sucursales bancarias ha tenido consecuencias en el empleo. Tomando también como referencia la provincia de A Coruña, en el año 2008 había casi 3.500 trabajadores y trabajadoras del sector de la banca; diez años después apenas quedan algo más de 1.800, es decir, casi un 50% menos.

Rosa Conde, de la sección de Acción Sindical de la CIG en el Santander, cifra en dos mil los empleados de banca de la entidad en toda Galicia. “Esa cifra era a que tiña só o Banco Pastor hai quince anos”, recuerda.

Conde considera que en este proceso de reestructuración inconcluso, la banda “está tirando da parte máis feble para seguir tendo beneficios”. En el caso concreto de su empresa, denuncia además que esa "suposta voluntariedade das baixas non está sendo tal".

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