miércoles 21.08.2019

Desencanto con los resultados de la campaña para dinamizar el comercio

Transcurridos ocho meses desde el inicio de la campaña de dinamización comercial “Actívate en el centro” –adjudicada a la empresa Auren Consultores BIO S.A.

Una de las partes visibles de la campaña fue la colocación de pegatinas en los bajos disponibles         d. alexandre
Una de las partes visibles de la campaña fue la colocación de pegatinas en los bajos disponibles d. alexandre

Transcurridos ocho meses desde el inicio de la campaña de dinamización comercial “Actívate en el centro” –adjudicada a la empresa Auren Consultores BIO S.A. y que el gobierno local incluyó entre las actuaciones financiadas con cargo al plan Urban– todavía no ha habido valoración oficial de sus resultados. El trabajo de la empresa adjudicataria comenzó con la realización de un estudio sobre el número de locales comerciales vacíos y de los negocios más adecuados para cada uno de los barrios incluidos en el ámbito de actuación del Urban (A Magdalena, Ferrol Vello y Canido). Bajo la denominación “Actívate en el centro” se puso en marcha también una web en la que se recogerían los locales disponibles para instalar negocios, tanto en régimen de alquiler como de venta, y que sería actualizada permanentemente, algo que no se está cumpliendo. Pero además habría un trabajo directo de la consultora Auren para atraer a Ferrol grandes empresas de prestigio cuyo asentamiento en la ciudad sirviese como motor de dinamización para otras. Por el momento nada ha trascendido de los resultados obtenidos con estas gestiones.
Este periódico no ha podido conseguir que el concejal de Economía, Alejandro Langtry –que fue el encargado de presentar esta campaña– se pronunciase con respecto al grado de cumplimiento de los objetivos. Pero sí se han posicionado otros sectores implicados.
El presidente del Centro Comercial Aberto Ferrol-A Magdalena, Cristóbal García Nores, no duda en afirmar que aquella presentación de marzo fue únicamente una cuestión política, que se ha quedado en eso. “Yo no vi nada más que pegatinas”, señaló, en alusión a las colocadas en los bajos comerciales vacíos para anunciar su disponibilidad.
Tampoco está satisfecho con los resultados el presidente de la Asociación de Propietarios Inmobiliarios del Noroeste (APIN), Álvaro Canosa Rojo, de Inmobiliaria Callao. APIN es una de las que firmó el convenio de “prescriptores”, entidades con un papel destacado en la difusión y desarrollo de esta iniciativa.
Canosa cuestionó la labor de Auren Consultores, al no tratarse de expertos inmobiliarios. “No es una empresa de gestión inmobiliaria”, dijo, “y si ya los profesionales del sector tenemos dificultades, más tendrán ellos”. El presidente de APIN indicó que efectivamente no se ve un gran movimiento en la web a través de la cual se ofrecen locales vacíos, y señaló en este sentido que “como agente, yo no lo consideraría un éxito”. La misma opinión mantiene, asegura, el resto de la directiva de la entidad que agrupa a las inmobiliarias, ya que en estos ocho meses no se ha detectado ningún cambio.
Los nuevos negocios que se han abierto en los últimos tiempos sustituyen, opina Álvaro Canosa, a los que han cerrado, de manera que el número de establecimientos se mantiene, a su juicio, más o menos estable. Porque entiende que el problema deriva de que en el centro no vive gente y esto es un elemento disuasorio para el comercio de proximidad. El modelo de ciudad que se ha elegido, dice, supone “apostar a caballo perdedor, porque hemos echado a la gente del centro” y si no hay quien realice las compras del día a día en los barrios históricos, el comercio tiende a desaparecer.
Para Canosa, sería el momento de plantearse si hay que mantener las actuales protecciones urbanísticas en todos los barrios históricos. Señala que en otras ciudades, las zonas protegidas son mucho más pequeñas, pero un espacio tan grande como el de Ferrol no encuentra demanda. En definitiva, que no hay tantas personas que quieran vivir en los barrios históricos cuando esto supone que no van a poder disponer de comodidades como un ascensor o un garaje. “La gente no quiere vivir como vivieron sus abuelos”, apunta, y por este motivo entiende que podría resultar positivo rebajar la actual protección de un tercio del casco histórico para promover viviendas con las condiciones del siglo XXI.

una visión más optimista
Marta Saavedra, responsable de la inmobiliaria Artemisa, es más optimista. Asegura que la labor desarrollada en el marco del plan Urban está favoreciendo al comercio y, en el caso concreto de su empresa indica que este año se ha notado un importante repunte en el alquiler de negocios. En ello ha influido también la rebaja en los precios, fruto de un trabajo de campo que la propia inmobiliaria llevó a cabo en el centro para realizar nuevas tasaciones de los locales que tenían en oferta y ajustar el coste. “Los que bajaron los precios han conseguido alquilar”, indica, además de apuntar que últimamente los propietarios se han mostrado también más flexibles a la hora de establecer hasta tres o cuatro meses de carencia –un tiempo en el que no se paga el alquiler, para esperar a que el negocio arranque–. Otros incluso han negociado con sus inquilinos nuevas condiciones para mantener los negocios acivos.
Saavedra sostiene que los precios estaban sobrevalorados y “con toda la prudencia” cree que bajándolos un poco se puede dinamizar la actividad comercial. Esta responsable cifra en un 30% la media de rebaja que se ha llevado a cabo en su inmobiliaria y cree que los resultados son positivos.  El lado negativo lo pone, a su juicio, la acumulación de muchos locales en manos de unos pocos propietarios que prefieren tenerlos vacíos que bajar el precio. Son casos de “falta de voluntad”, indicó.

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