domingo 17.11.2019

La comarca de Ferrol encabeza las denuncias por exceso de velocidad

A pesar de contar con un tamaño más reducido y una densidad poblacional por debajo de la media de las siete grandes ciudades, la comarca de Ferrol cuenta con tres de los diez radares con más multas de la provincia; uno de ellos, además, es el segundo que más faltas acumula al año de toda la comunidad gallega
El nuevo radar del acceso de la AP-9 al área de A Malata entró en funcionamiento antes de la realización del estudio de la AEA | jorge meis
El nuevo radar del acceso de la AP-9 al área de A Malata entró en funcionamiento antes de la realización del estudio de la AEA | jorge meis

Los radares para la regulación de la velocidad se han convertido, por derecho propio, en uno de los puntos más debatidos y controvertidos en los grupos de discusión de multitud de redes sociales y dominios web dedicados al tráfico rodado. Al contrario que otros elementos o acciones de las autoridades destinados al aumento de la seguridad vial, como los controles de alcoholemia y drogas o el incremento de la señalización, estos dispositivos son constantemente cuestionados y su eficacia puesta en duda.

Esta constante discusión entre detractores y defensores de los radares no resulta extraña, teniendo en cuenta que un reciente estudio de la plataforma británica de venta de vehículos Carwow señalaba a Galicia como la comunidad autónoma con una mayor demanda de coches de gran potencia, con 142 caballos de media, frente a los 131 de Navarra y Castilla y León. Datos que muestran la evidencia de que en el noroeste peninsular gusta la velocidad.

Teniendo en cuenta esta realidad, no es de extrañar que los radares sean considerados anatema para muchos. Solo en las comarcas de Ferrol, Eume y Ortegal hay registrados cerca de una treintena de estos dispositivos –según recogen los portales web de la DGT y la comunidad Dieselogasolina.com–, y esto sin tener en cuenta los controles esporádicos realizados por Policía y Guardia Civil. Lo realmente curioso es que, de las siete grandes ciudades, Ferrol tenga el radar que más denuncias realizó durante los seis primeros meses del año, siendo además el segundo de toda Galicia en esta categoría –solo superado por el de Redondela–.

Tendencia al alza
Según detalla el último informe de la entidad Automovilistas Europeos Asociados (AEA), el radar del túnel de O Sartego, en el tramo de la autopista que conecta los municipios de Fene, Neda y Ferrol –punto kilométrico 31,1 de la AP-9F– efectuó durante la primera mitad del presente 2019 un total de 5.132 denuncias. Esta cifra, si bien resulta inferior en un 17,45% respecto al mismo período del año pasado (6.217) –y un 25.48% frente a las 4.090 de 2017–, supone la segunda mayor de toda la comunidad en los últimos dos años, solo superada en una ocasión por otro radar que también se encuentra en la comarca.

De este modo, el otro dispositivo encontrado en la comarca con cifras récord para la DGT se situaría en el punto kilométrico 4,2 de la FE-14, es decir, en el extremo fenés de As Pías. Este radar, que ya parece formar parte de la iconografía de la zona, obtuvo este año unos resultados sorprendentemente bajos, teniendo en cuenta el número de denuncias que registró desde hace años. Así, en el presente 2019 únicamente efectuó 657 multas –situándolo como el cuarto de la provincia–, un 86,02% menos que 2018 (4.700) y un 88,76% por debajo de 2017 (5.844). Curiosamente, dichos resultados hicieron del dispositivo de la ría durante estos dos últimos años el tercer y segundo radar de Galicia, respectivamente, en volumen de denuncias.

Por otra parte, aunque con unos resultados más modestos, el ranking de los diez dispositivos de control de velocidad más prolíficos de la provincia es cerrado por otro de la comarca, en este caso en una de las vías del área con mayor concentración de accidentes, la AG-64 –Ferrol-Vilalba–. Este radar cerró la primera mitad del año con un total de 250 denuncias, una cifra un 45,65% inferior a la registrada en 2018 y un 71,11% por debajo de la de 2017.

Nuevo radar
Finalmente, los datos ofrecidos por la AEA únicamente abarcan los primeros seis meses de 2019, por lo que no tienen en cuenta el nuevo radar instalado en A Malata, uno de los puntos negros en materia de accidentes en los accesos a la ciudad.

Teniendo en cuenta que, al igual que el del túnel de O Sartego –al contrario que el de As Pías–, el tráfico rodado por esa zona no se limita a la población local, no sería de extrañar que en apenas unos meses cuente también con cifras interesantes.

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