La CIG alerta de que las inversiones del Astillero 4.0 “corren peligro”

“Las inversiones para la modernización de Navantia –su transformación en el astillero 4.0– corren peligro”. Así de contundente de muestra la sección sindical de la CIG en el astillero de Ferrol tras una reunión mantenida con los responsables de la compañía durante esta semana.

La CIG alerta de que las inversiones del Astillero 4.0 “corren peligro”
Toda la actividad constructiva se trasladará a la campa Este del astillero | meis
Toda la actividad constructiva se trasladará a la campa Este del astillero | meis

“Las inversiones para la modernización de Navantia –su transformación en el astillero 4.0– corren peligro”. Así de contundente de muestra la sección sindical de la CIG en el astillero de Ferrol tras una reunión mantenida con los responsables de la compañía durante esta semana.
El sindicato solicitó este encuentro tras la información publicada por este diario sobre las nuevas exigencias que Medio Ambiente requirió a Navantia para reducir el impacto de esta obra sobre el entorno de acuerdo con las alegaciones negativas de una docena de entidades y organismo públicos.
Según explicó la CIG, los responsables del astillero les trasladaron que ante este requerimiento están estudiando “una solución menor sin concreción temporal”, con lo cual este proyecto que se preveía inmediato podría pasar a ser a largo plazo.

Vía intermedia
Y es que durante la reunión también se trasladó al sindicato que el proyecto originario “no se puede sustentar en base a la partida presupuestaria de las F-110”, tal y como se había explicado desde la dirección. “Sin embargo, nos dicen desde Navantia que esta solución intermedia que están barajando ahora sí podría implementarse a costa de esa partida presupuesta”, explicó Marcelo Amado, de la sección sindical de la CIG en Navantia Ferrol. En concreto, esta vía intermedia que “estudia” la compañía pasa por “concentrar los esfuerzos más inmediatos” en la modernización técnica del astillero, es decir, la inversión en la robotización y la automatización de la factoría, dejando en punto muerto el otro eje de este ambicioso astillero 4.0, como es el dique seco y toda la infraestructura que lo rodea.
“La empresa siempre dijo que esa obra era lo que justificaba todo el proyecto, era el centro de toda la transformación: contar un con dique seco en el que poder construir varios barcos a la vez y en unas condiciones modernas de equipamiento, elevación, depuración y al resguardo de las inclemencias meteorológicas”, recuerda Amado. La pretensión de Navantia pasa además por instalar en torno a este dique una serie de talleres paralelos para agilizar el flujo de bloques y resultar así competitivos en tiempo y coste, algo imprescindible para la supervivencia de la empresa.

Oportunidad perdida
“Pero si esto se retrasa y no se hace como estaba previsto, de forma secuencial con el programa de las F-110 y se alarga más allá del año 2025, supondría un coste de oportunidad difícil de recuperar en un momento y en un mercado tan competitivo como el actual”, consideran desde la CIG.
Por ello, el sindicato exige que con los estudios medioambientales y socioeconómicos más rigurosos y pertinentes “se pongan en marcha de forma inmediata el proyecto integral anunciado”. “Todo lo que no sea eso, será un parche que seguirá menguando la capacidad del astillero”, cree Marcelo Amado.
“Teniendo en cuenta que todo esto tiene un componente político, por el carácter público de la empresa, hacemos un llamamiento a las principales fuerzas sociales para que hagan un frente común y exijan tanto al Estado como la Xunta que se ponga sobre la mesa la financiación requerida y se materialice este proyecto vital para Ferrolterra”, expuso la CIG tras la reunión.