Domingo 26.05.2019

Alberto Chan: “Las criptodivisas son una cosa inventada para engañar a miles de personas asegurando que serían el dinero del futuro”

Uno de los fenómenos económicos más sonados del último lustro es el auge de las criptomonedas, especialmente del Bitcoin. Su crecimiento, no obstante, resultó casi tan sorprendente como su estrepitosa caída. Un espectacular desplome que el economista ferrolano, Alberto Chan, vio venir.

Alberto Chan predijo el estallido de la burbuja del Bitcoin en diciembre de 2017
Alberto Chan predijo el estallido de la burbuja del Bitcoin en diciembre de 2017

La súbita aparición del Bitcoin y su rápida expansión fue uno de los fenómenos económicos más candentes del último lustro. Toda una fiebre del oro que llevó a muchos a enriquecerse de la noche de la mañana y logró desestabilizar mercados tan variopintos como el de la electricidad o las tarjetas gráficas, que gozaron de una explosión de usuarios ávidos de “minar” estas criptodivisas que multiplicaban su valor con cada día que pasaba.

Sin embargo, tan rápido fue su ascenso como su caída, con cientos de monedas diferentes inundando un mercado que parecía que regiría la economía del futuro. Este caso es muy similar al de los tulipanes en el siglo XVI, una comparación que el experto en mercados ferrolano Alberto Chan estableció en su libro “Del tulipán al Bitcoin”, disponible en la plataforma Lulu.com. 

¿Cuándo predijo el estallido de esta burbuja del Bitcoin? 
En diciembre de 2017, cuando el Bitcoin estaba en torno a los 18, 19.000 dólares. En ese momento comenté que cuando entrase con los “futuros” de Wall Street marcaría el inicio del declive, porque ahí daba la entrada al inversor profesional para que pudiese entrar bajista; es decir, que pudiesen los fondos de inversión poner millones en Bitcoin para hundirlo. De alguna manera se vendió que esto reforzaría la divisa, mientras  yo decía que era todo lo contrario, una trampa que se estaba preparando para hundir el Bitcoin. Fue ese mismo mes cuando saqué mi libro “Del tulipán al Bitcoin”, en el que señalaba que se estaban cumpliendo todos los patrones para que se desplomara durante este año, como al final fue, que perdió un 80% de su valor.
 
Estas divisas se generan mediante operaciones informáticas ¿Puede ser esto parte del problema? 
Las criptomonedas no tienen, ni tendrán el respaldo de considerarse divisas oficiales. Primero porque no están en un mercado regulado, no tienen un control por parte de bancos centrales, una razón muy importante a nivel de seguridad financiera. Por otro lado, el hecho de que existan tantas criptomonedas lo único que produce es un nivel muy bajo de cada una de ellas y que sea meramente especulativo. El valor de la divisa viene determinado por la oferta y la demanda, el juego del grande contra el pequeño, y analizando esos patrones fue como predije que tanto el Bitcoin, que es el líder, como el resto de monedas, arrastradas por este, cayeran en un ratio similar. 

¿Qué similitudes hay con la crisis de los tulipanes del siglo XVI? 
El caso de los tulipanes fue muy parecido. Se creó una fiebre compradora; mucha gente de clase alta los compraba para adornar sus jardines, convirtiéndose en objeto de lujo. Luego la clase media empezó a comprarlos para dar un estatus a sus casas, disparando su precio. ¿Al final qué pasó? Pues que las clases bajas comenzaron a comprar tulipanes por pura especulación, porque sabían que su precio iba a seguir subiendo. Cinco años después toda la sociedad los estaban comprando y no se cuestionaban si lo que estaban pagando tenía alguna clase de raciocinio lógico. Lo más interesante es que, antes del estallido de la burbuja, se creó el mercado de “futuros”, donde se compraba el tulipán que iba a nacer tres meses después. Esto es exactamente igual que con el Bitcoin. Pasó de ser una divisa de uso exclusivamente informático a la especulación profesional. Tras eso a la especulación media y finalmente en 2017, como se vio en todos los medios y redes sociales, al inversor novato. Esto marca que está a punto de estallar; cuando compra el listo y después el menos listo, se dice que solo falta que lo haga el tonto.

¿No cree que podría tratarse de una desaceleración? 
No considero que sea así. Una cosa es que no desaparezca; puedes llegar a lo que se denominan “suelos durmientes”, que consiste en que, tras una caída muy fuerte, el inversor cambia el corto plazo por el largo. Puede esperar incluso años. Esto provoca un desinterés absoluto en volver a comprar esta clase de activos, estabilizando su precio a valores iniciales y convirtiéndose en una moneda de intercambio. 

¿Entonces no cree que serán las divisas del futuro? 
Realmente considero que el 80 o 90% de las criptomonedas son puro humo. Es una cosa inventada con las que engañaron a miles de personas diciendo que eran las monedas que cambiaban el mundo. Eso se vendió como la burbuja tecnológica del año 2000, cuando todas las empresas tecnológicas salieron a bolsa, Yahoo, Netscape, Terra… Y se comentaba que iban a cambiar el mundo. Una cosa es que mejoren o complementen ciertas cosas y otra que generen un cambio absoluto; y en el caso de esta burbuja cayeron en dos años el 90% del valor de sus acciones. De esta forma, acabarán desapareciendo dos tercios de esas criptomonedas, quedando como un complemento. No obstante el uso que se les da a estas divisas es el financiamiento del terrorismo, el blanqueo de capitales, compra de armas… Es un dinero que no lleva registro y, por tanto, el mayor interés es de quien quiere mover dinero en el país o entre países sin que haya un registro legal de fondo.

¿Recomendaría entonces invertir en criptomonedas? 
Si alguien quiere invertir tiene mil opciones en mercados regulados, que tienen un revisor, un controlador, que es el que nos va a dar seguridad en el caso de que queramos reclamar algo. En el caso de las criptomonedas, aparte de su tendencia bajista, es que si alguien perdiese o le robasen esos activos, como no se consideran como tal, no tendría respaldo legal. Son muchas las desventajas.

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