jueves 17.10.2019

“Hay personas que no deberían estar en política, pero como sucede en todas las profesiones”

diego calvo pouso Secretario general del PP de A Coruña
El Partido Popular revalidó a Calvo en el cargo destacando el trabajo que realizó en los últimos años en la formación
Diego Calvo Pouso (San Sadurniño, 1975) ejercerá tres años más como secretario general del PP provincial, cargo que ostenta desde 2010.
diego calvo ejercerá tres años más como secretario general del pp d.a.
diego calvo ejercerá tres años más como secretario general del pp d.a.

Diego Calvo Pouso (San Sadurniño, 1975) ejercerá tres años más como secretario general del PP provincial, cargo que ostenta desde 2010. El trabajo realizado en los últimos años en el partido y su “intachable trayectoria”, tal como destacó el presidente provincial, Carlos Negreira, han sido dos de las bazas que más han jugado a su favor. Tanto que le han llevado a la primera línea del partido y a consolidarse como uno de los valores en alza de la formación en los últimos tiempos. Consciente de que encara una etapa marcada por una difícil situación económica, afronta el cargo –que continuará compaginando con los de presidente de la Diputación de A Coruña y concejal de Turismo de Ferrol– confiando en el respaldo ciudadano para mantener y mejorar la posición del partido en la provincia en los próximos años.

 al final la gente sabe quién es cada uno. a unos los sitúa en la oposición y a otros les da la posibilidad de gobernar

¿Cuáles son los objetivos para este mandato?

Todas las realidades que puedes encontrar en Galicia las tenemos en Coruña, por lo tanto, enfrentarse a todas ellas, conseguir buenos candidatos y que el partido funcione en todos los concellos. Es algo que lleva mucho trabajo y esfuerzo pero tiene sus recompensas.

¿Y de cara a las próximas elecciones municipales, en 2015?

Lógicamente el objetivo de poder mantener las alcaldías que tenemos a día de hoy es muy ambicioso. Repetir esos resultados estando en las tres grandes ciudades y en la mayor parte de los grandes ayuntamientos desde luego será un objetivo para nosotros. A lo mejor algún concello podemos tenerlo más cercano dentro de dos años y quizás en otros tendremos problemas, lógicamente. Ese es un reto que iremos marcando poco a poco.

Repite en el cargo en un momento en el que el partido ganó en el último año 3.000 afiliados pero de continuas movilizaciones sociales. ¿Está la población desencantada con la política actual?

Es cierto que mucha gente está descreída y ha perdido la confianza. Lo que nos toca a los que tenemos la posibilidad de estar al frente de una estructura o de un partido es intentar recuperar la confianza de los ciudadanos en los políticos. Evidentemente hay algunas personas que no deberían estar en política, pero como sucede en todas las profesiones. La inmensa mayoría de los políticos que hay a día de hoy, sean del partido que sean, son gente honesta que trabaja por los intereses de sus vecinos y que lo hace lo mejor que puede.

En diferentes localidades hay ediles, del PP y de otras formaciones, imputados en diversas causas. ¿Cuándo debe dimitir un político?

Lo que está claro es que cuando un político sale juzgado y culpable de cualquier asunto, ningún partido se quiere hacer cargo de él. Hay que buscar ese límite de respetar la presunción de inocencia y ver cuándo uno tiene que dimitir, pero es difícil ver dónde está porque a día de hoy también es fácil que puedan imputar a cualquier persona en un juzgado. Ahí los partidos tenemos un difícil papel que muchas veces la sociedad no entiende.

Desde hace dos años preside además la Diputación de A Coruña. ¿Qué les diría a los socialistas y nacionalistas que piden ahora la supresión de esta administración?

Que le pregunten a sus alcaldes, del PSOE y del BNG. El propio Caamaño, que fue ministro de Justicia y responsable provincial del PSOE defendió hace escasamente un año la utilidad de las Diputaciones. Yo siempre he dicho que efectivamente tienen que cambiar algunas de sus funciones, pero hay otras que han cobrado más peso. Creo que a día de hoy, en A Coruña, cualquier concello, sea del signo que sea, tiene a la Diputación como administración de referencia.

Hace unas semanas el alcalde de As Somozas, Manuel Candocia, del PP, se manifestaba también a favor de la desaparición de las Diputaciones.

Candocia es un alcalde muy particular, que tiene una concepción de la política posiblemente muy distinta a la que tenemos muchos. Seguramente habla desde el desconocimiento y desde un punto de vista a todas luces equivocado. Si algún concello no está contento con los servicios que presta la Diputación puede renunciar a ellos. Quizás si no lo hacen es porque no encuentran a nadie que pueda prestarlos a mejor precio o a menor coste. Más allá de las opiniones personales de cada uno, pueden decir lo que quieran pero al día siguiente llaman para que les echen una mano en cualquier iniciativa.

La reforma de la Ley de Bases también generó controversias, con advertencias de dimisiones incluidas, entre varios alcaldes, algunos del PP.

Hay que agradecer que se haya tomado por fin la idea de reformar esa ley. Es algo que llevamos demandando desde hace muchísimos años y nadie se había atrevido a hacer. Evidentemente, cuando se legisla desde Madrid para toda España y con realidades muy distintas hay situaciones en las que pueden no reconocerse muchos alcaldes. Indudablemente el tema de los sueldos ha generado mucha controversia. Creo que es mejor fijar un porcentaje del presupuesto municipal y que tuviesen libertad las corporaciones para su distribución. La Fegamp y la Xunta van a presentar enmiendas y espero que puedan ser aceptadas.

¿Cree que en el caso de unas hipotéticas e inminentes elecciones estaría el PP en disposición de ganarlas?

No se puede gobernar pensando en ganar elecciones. Hay que ser serios y yo creo que al final la gente va a valorar a los partidos y a los políticos serios.

Pero se vislumbran nuevos recortes ante el panorama actual. ¿Les pasarán factura?

Evidentemente a nadie le gusta adoptar recortes de ningún tipo de prestación. Pero el pueblo es mucho más sabio de lo que muchos políticos y partidos creen y es el que se da cuenta de cómo está la situación porque la vive y la sufre todos los días. La gente sabe que igual que en su casa tiene que tomar medidas para salir adelante, el gobierno también. ¿Eso supone que no se pueda protestar? Claro que no. Se puede protestar, lo que ocurre es que a veces, cuando te fijas en la primera línea de esas protestas, son siempre los mismos. Da igual protestar por una cosa que por otra, y eso también acaba cansando. Por lo tanto, ¿Está la gente en contra de los ajustes? Evidentemente, a nadie le gusta soportarlos. Pero la pregunta es:¿entiende la gente que hay que hacer ajustes? También. Y si se explican yo creo que hay disposición a aceptarlos.

El panorama laboral es desolador, sobre todo en la comarca de Ferrolterra, Eume y Ortegal, ¿Por qué no apoyó el PP en Madrid la propuesta para la construcción del dique flotante en Ferrol después de haber reservado la Xunta cinco millones de euros del presupuesto para la obra?

En el Congreso se presentó una propuesta del BNG con siete puntos distintos y no se pueden votar de manera individual. Quizás habría que preguntar al BNG por qué no apoyó la iniciativa del Parlamento gallego. Al final la gente sabe quién es cada uno. A unos los sitúa en la oposición y a otros les da la posibilidad de gobernar. Dentro de unos años veremos si unos somos capaces de renovar esa confianza y otros si lo son de tener algo más de representación o los siguen situando donde los sitúan siempre.

¿Dónde se ve dentro de dos años?

Espero que en plenas elecciones municipales intentando conservar las alcaldías importantes y sobre todo la de Ferrol, que es en la que he participado.

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