• Martes, 13 de Noviembre de 2018

Confirman que el Sol tuvo unos inicios “muy agitados”

 

Los inicios de la vida del Sol son un misterio, pero ahora los científicos lograron algunas confirmaciones de sus hipótesis al analizar pequeños cristales de hibonita, que apuntan a que la niñez del astro rey fue “muy agitada”, según un estudio que publicó ayer Nature Astronomy.

 

Confirman que el Sol tuvo unos inicios “muy agitados”
Es muy complicado encontrar objetos que contengan material procedente de las primeras etapas del Sol debido a su antigüedad | efe
Es muy complicado encontrar objetos que contengan material procedente de las primeras etapas del Sol debido a su antigüedad | efe

os inicios de la vida del Sol son un misterio, pero ahora los científicos lograron algunas confirmaciones de sus hipótesis al analizar pequeños cristales de hibonita, que apuntan a que la niñez del astro rey fue “muy agitada”, según un estudio que publicó ayer Nature Astronomy.
El Sol se formó hace unos 4.600 millones de años, unos 50 millones años antes que la Tierra, por lo que es difícil encontrar objetos que contengan material procedente de sus primeras etapas. Sin embargo, un equipo de expertos analizó antiguos cristales azules atrapados en meteoritos que revelan cómo era la estrella, que aparentemente tuvo “unos inicios muy agitados”.
Aunque no hay nada en el Sistema Solar lo suficientemente viejo como para confirman cómo era realmente el Sol, expertos de la Universidad de Chicago (EEUU) analizaron minerales procedentes de meteoritos, que se conservan en el Museo Field de Historia Natural, que probablemente son los primeros que se formaron en el sistema Solar. El Sol “era muy activo al inicio de su vida, con muchas erupciones, y expulsó un flujo intenso de partículas cargadas” (protones y otras partículas subatómicas), explicó el profesor de la Universidad de Chicago Phillip Heck, uno de los autores del estudio.
Los minerales analizados son cristales de color azul pálido de hibonita y su composición contiene características propias de reacciones químicas que solo se pudieron producir si el primer Sol hubiera escupido muchas partículas energéticas. Esos cristales se formaron hace más de 4.500 millones años y preservan datos de algunos de los primeros eventos que se produjeron en el Sistema Solar y, aunque son muy pequeños (algunos de menos de 100 micras), aún retienen trazas de los gases nobles altamente volátiles que fueron producidos por la radicación del astro en los albores de su existencia.
En sus primeros días, el Sistema Solar estaba formado solo por la estrella y un enorme disco de gas y polvo que giraba a su alrededor, lo que creaba una región muy caliente, con una temperatura de más de 1.500 grados (la temperatura de la superficie de Venus, el planeta más caliente es de solo 466 grados). Los cristales de hibonita, que ya habían sido analizados anteriormente, se sometieron ahora al escrutinio de la tecnología más puntera para revelar secretos que habían mantenido ocultos, pues no se disponía de instrumentos lo suficientemente sensibles, explicó otro de los autores del estudio, Levke Kööp.
Los nuevos análisis han establecido, para sorpresa de los científicos, que los diminutos cristales azules contiene trazas de helio y neón, lo que supone “la primera evidencia concreta” de la agitada primera etapa del Sol, sobre la que se había sospechado durante mucho tiempo. l