Atentado en alerta 4: ensayo para expertos en emergencias

sesenta futuros enfermeros expertos en Urgencias y Emergencias se enfrentaron ayer, en un simulacro, a una situación que no puede descartarse

Atentado en alerta 4: ensayo para expertos en emergencias
Uno de los momentos de “tensión” del ensayo | Emilio Naranjo (efe)
Uno de los momentos de “tensión” del ensayo | Emilio Naranjo (efe)

sesenta futuros enfermeros expertos en Urgencias y Emergencias se enfrentaron ayer, en un simulacro, a una situación que no puede descartarse en un nivel 4 de alerta antiterrorista y que les servirá para obtener su título: un atentado en el que ellos también han sido objetivo de los terroristas.
Si aprueban, formarán ya parte de un colectivo de profesionales españoles que son referente en el mundo y de los 20.000 expertos que han salido de las mismas aulas en los últimos 28 años: las de la Escuela Internacional de Ciencias de la Salud.

Con la ayuda de profesionales del cine, no faltaron los efectos especiales y el maquillaje de las víctimas para dar mayor credibilidad a la acción: sangre, heridas graves, humo, explosiones, disparos y, cómo no, el ulular de ambulancias y vehículos de la Guardia Civil.
En dos escenarios se generaron dos incidentes complejos consecutivos. El primero de ellos reprodujo un atropello a peatones por parte de un comando terrorista, tres mujeres y un hombre, al que perseguía la Guardia Civil. Los terroristas atropellaron a dos personas, perdieron el control del coche y chocaron contra la marquesina, lo que provocó el pánico de los viajeros y un buen número de heridos. Inmediatamente, los terroristas dispararon contra la Guardia Civil, salieron del vehículo y lograron huir, no sin antes tomar a algún rehén. Poco después llegaron los servicios de emergencia, que comenzaron a atender a los heridos, algunos de ellos graves.

Luego entró en escena un segundo escenario. Uno de los terroristas apareció en una terraza y comenzó a disparar, con grave riesgo para los servicios sanitarios que estaban atendiendo a los heridos del atropello. Por eso, los enfermeros tuvieron que abandonar la zona. Una zona “caliente” en la que sí pudieron entrar agentes de élite de la Guardia Civil, que también cuentan con conocimientos en materia sanitaria, para atender a los heridos y evacuarlos hacia un punto “templado” donde estaban instalados equipos del Samur, para desde allí llevarlo hasta el Puesto Sanitario Avanzado.