La reforma electoral de Podemos y Ciudadanos choca con la cautela de los socialistas

 

La “sintonía total” que Podemos y Ciudadanos constataron ayer en su afán por reformar en 2018 el sistema electoral sin tocar la Constitución, para que no sea necesario el PP, chocó con la cautela del PSOE, que rechaza una una “subasta de escaños” como la que, a su juicio, proponen.

 

La reforma electoral de Podemos y Ciudadanos choca con la cautela de los socialistas
Irene Montero y Juan Carlos Girauta conversan durante la reunión que mantuvieron | mariscal (efe)
Irene Montero y Juan Carlos Girauta conversan durante la reunión que mantuvieron | mariscal (efe)

La “sintonía total” que Podemos y Ciudadanos constataron ayer en su afán por reformar en 2018 el sistema electoral sin tocar la Constitución, para que no sea necesario el PP, chocó con la cautela del PSOE, que rechaza una una “subasta de escaños” como la que, a su juicio, proponen.
Ciudadanos y Unidos Podemos, que ayer se reunieron en el Congreso, escenificaron su “voluntad política” común de acabar con las “distorsiones” del sistema electoral cambiando la fórmula de recuento de escaños actual (D’Hont) por un método más proporcional, como el Sainte-Laguë que se utiliza en Alemania, y confiando en que el PSOE se sume.

Modelos antagónicos
Si dos partidos como Podemos y Cs, con modelos antagónicos en las cuestiones económicas, sociales o territoriales, coinciden de forma absoluta en la importancia de que el sistema electoral sea “más justo” y proporcional, ¿por qué no iba a estar de acuerdo el PSOE?
Ese es el argumento en el que coincidieron la portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero, y el de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, que dirigieron la reunión de sus equipos, en la que acordaron abrir un canal de comunicación permanente y un “diálogo constante” para seguir avanzando en la reforma.

Realista y concreta
Sería, según Girauta, una reforma “posible, realista y concreta” de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg), que no necesitaría reformar la Constitución y ayudaría a que “el Congreso se parezca más a España y a lo que votan los españoles”, en palabras de Montero.
Esta modificación no requeriría el apoyo del PP, pero sí del PSOE, ya que al tratarse de una ley orgánica tendría que aprobarse por mayoría absoluta.
La próxima semana Cs se reunirá con el PSOE después de que Girauta concrete los detalles de ese encuentro con su portavoz, Margarita Robles, pero de momento los socialistas enfriaron las pretensiones de acelerar la reforma que proponen.
Adriana Lastra, vicesecretaria general del PSOE, dijo que los los socialistas quieren abordar una reforma “integral” del sistema electoral y no una “subasta de escaños” como la que, a su juicio, están planteando Cs y Podemos.
No solo eso. Los socialistas también destacan la necesidad de que una reforma de tal calado cuente con “un amplio consenso” para que no quede al albur del gobierno de turno, es decir, que son partidarios de no dejar fuera del acuerdo al PP y de estudiarlo dentro de la subcomisión que ya trabaja en ello en el Congreso.
“Cuando hablamos de las reglas del juego, de arquitectura institucional y jurídica, no se puede hacer entre dos o tres partidos”, ha advertido la dirigente socialista tras mostrar su disposición a hablar de todas las propuestas.

Proporcionalidad
En el contenido no hay muchas diferencias entre lo que proponen Podemos y Ciudadanos 
y los compromisos que el 
PSOE también llevaba en su programa electoral.
Mejorar la proporcionalidad en el reparto de escaños, la desaparición del voto rogado, garantizar la paridad con listas cremallera y regular por ley los debates electorales fueron algunas de las promesas del PSOE, dispuesto a estudiar también los beneficios de un “mailing conjunto” para que todas las papeletas lleguen en un único sobre a los ciudadanos. l