Miércoles 22.05.2019

Casado y Rivera atacan a Sánchez en el debate con los líderes del procés

 

El socialista llama a una “enorme moción de censura” e Iglesias pide “una única oportunidad para gobernar”

 

Pablo Casado, Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias, en el Estudio 1 en Prado del Rey, momentos antes del comienzo del debate | JuanJo Martín (efe)
Pablo Casado, Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias, en el Estudio 1 en Prado del Rey, momentos antes del comienzo del debate | JuanJo Martín (efe)

Los líderes del PP, Pablo Casado, y Ciudadanos, Albert Rivera, exigieron ayer en el debate de Rtve al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que dijese públicamente si piensa indultar a los dirigentes independentistas responsables del procés si son condenados.

El candidato socialista les respondió insistiendo en que respeten la separación de poderes y dejen trabajar al Tribunal Supremo, que está en plena celebración del juicio por el procés, y se remitió a unas palabras de Felipe González para señalar que “no puede haber ni indulto ni negación preventiva de un indulto antes de una sentencia firme”.


Casado y Rivera dedicaron buena parte del bloque sobre política territorial a reclamar a Sánchez que respondiese a esta cuestión y a dar por hecho, en cualquier caso, que el presidente va a indultar a los independentistas, porque es algo que “ya ha pactado”, según dijo el líder del PP.

Indultos a cambio de escaños
Y como Casado, Rivera consideró que Sánchez ha acordado “indultos a cambio de escaños”, pues sabe que “necesita a los separatistas”.


El líder de Podemos, Pablo Iglesias, criticó por su parte a los dos dirigentes de centroderecha por insistir en su pregunta.


“Es como si el señor Marchena (presidente de la sala de lo Penal que juzga el caso) estuviera en un juicio farsa”, lamentó Iglesias, quien pidió esperar “a ver qué pasa” antes de hablar de posibles indultos.


Además, Iglesias, que en varios momentos hizo alusiones a la Constitución para hablar de los derechos de los ciudadanos, reprochó a los otros líderes que “solo se acuerden” de la Carta Magna para mencionar el artículo 155”.


Por otro lado, la política fiscal de PSOE y Unidas Podemos, a favor de un sistema más redistributivo en el que se dé prioridad a la justicia social, y la de PP y Ciudadanos, partidaria de bajar impuestos y de erradicar algunos, como el de Sucesiones, se colocó en el centro del debate económico. Comenzó esta primera parte del debate electoral Pablo Casado, para anunciar un compromiso de creación de dos millones de puestos de trabajo durante la próxima legislatura, en el caso de que llegue al Palacio de La Moncloa.

Y para avanzar la “mayor revolución fiscal de la historia”, que consistirá, entre otras iniciativas, en suprimir los impuestos de Sucesiones, de Donaciones o de Actos Jurídicos Documentados y en “bonificar el ahorro”.


No eludió las críticas a la gestión de Pedro Sánchez al frente del Gobierno durante estos diez meses, y le reprochó que se haya beneficiado de una recaudación de 26.000 millones de euros gracias a las reformas del Ejecutivo de Mariano Rajoy, y pese a ello, ha dicho, buscó pactar unos Presupuestos “comunistas”.


Añadió el líder del PP que cuando el candidato socialista llegó a la Presidencia del Gobierno se creaban al día 8.000 empleos, pero ahora, según sus números, se crean 6.800.

Desigualdad
Sánchez fue el primero en recordar la incidencia de la corrupción en la economía española, pero acto seguido insistió en que el principal problema ahora en España es la desigualdad.


La apuesta de su Gobierno ha sido revertir la tendencia que consagró, a su juicio, la gestión de Mariano Rajoy, y ha sido posible mediante la aprobación de reales decretos leyes en los llamados “viernes sociales”.


Igualmente, Sánchez reprobó la propuesta fiscal del PP porque equivale al déficit que actualmente tiene la Seguridad Social, de 18.000 millones de euros.


El candidato de Ciudadanos abogó por emprender las reformas que ni el PP ni el PSOE han acometido cuando ocuparon gobiernos. Un pacto educativo, hacer los contratos indefinidos o reforzar la protección de los autónomos son otras de sus prioridades. Para Rivera, y en este terreno ha pasado a censurar la gestión de Sánchez, los únicos a los que ha ido bien con el Gobierno socialista son los “500 enchufados” que, precisó, dirigen empresas públicas.


Pablo Iglesias enarboló la Constitución para defender un modelo fiscal basado en la proporcionalidad, de modo que aporten más quienes más tienen, y demandó que el próximo Gobierno exija a los bancos devolver los 60.000 millones que les prestaron los ciudadanos.

“Que se guarden la cartera”
Se produjeron lances más agresivos, como cuando Rivera aconsejó a los ciudadanos que “se guarden la cartera” si gobiernan Sánchez e Iglesias porque irán “a saco”, o como cuando Casado declaró que “si entra el PSOE por la puerta, el empleo sale por la ventana”.


“Detector de verdades” reclamó Sánchez ante las intervenciones de “la derecha”, en tanto que Iglesias afeo al candidato del PSOE que se apropie de la subida del Salario Mínimo Interprofesional.


El líder de Ciudadanos destacó, además, en referencia a Casado, que “el milagro económico del PP está en la cárcel”.

Casado acusó a Sánchez de tener “cara dura” y “desfachatez” por arrogarse una revalorización de las pensiones que, subrayó, fue aprobada por el Gobierno del PP y a la que el PP “votó en contra”.

“Cómo puede tener usted tanta caradura, si usted no tiene presupuestos, si lo hizo el PP”, denunció Casado.


El presidente del PP criticó que Sánchez se permita “dar lecciones de política social” cuando su partido, el PSOE, sumió a España en una grave crisis económica que generó “tres millones y medio de parados”. “No tenga ese cuajo para venir aquí con cifras falsas”, le reprochó el candidato popular al líder socialista.

El vientre de las mujeres
Por otro lado, el presidente del Gobierno y candidato del PSOE advirtió a Casado de que “el vientre de las mujeres no es un taxi” y pidió que se lo diga a sus “amigos ausentes de la ultraderecha”.


Para Sánchez, lo que propone Casado para garantizar las pensiones es que las mujeres no aborten, por lo que le aconsejó que reflexione antes porque “dice las cosas que dice y asusta, no solo a las mujeres, sino a los hombres de este país”.
Casado replicó que esa propuesta es “completamente mentira” y que se trata de una “fake news”. También se dirigió Sánchez a Rivera para decirle que el vientre de una mujer “no se alquila”, a lo que el presidente del partido naranja respondió que si se refiere a la gestación subrogada, es un “carca” y “muy antiguo”.


Además, Rivera reprochó a Sánchez que pretenda decidir él por las mujeres.
Al final del debate, el candidato del PP, Pablo Casado, pidió “humildemente” el voto a los electores, a quienes se dirigió directamente para decirles que va a trabajar por ellos, “para ser útil a su familia” y también para “servir a España”, que –según señaló– es “lo más importante” para él.

“El silencio cómplice”
Por su parte, Rivera utilizó su último minuto en el debate electoral en RTVE para señalar que “el silencio que se oye” es el “silencio cómplice” de Pedro Sánchez y el del que “heló la sangre” a los españoles cuando los independentistas “quisieron romper Cataluña”.


El presidente Pedro Sánchez llamó a los españoles a hacer una “enorme moción de censura contra la desigualdad, la corrupción y la crispación como forma de hacer política” el 28 de abril.


Y Pablo Iglesias pidió en su último minuto del debate electoral de RTVE una única oportunidad para gobernar, “una sola”, y dijo: “Y si después de cuatro años no hemos conseguido cambiar las cosas, no nos voten nunca más”.

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