Sábado 23.02.2019

Aplazan el juicio del niño sin iris de Oleiros por la ausencia de un médico

La madre de Fran Amor, que sufre aniridia congénita, acusa a la Xunta de “jugar” con la dolencia de su hijo

El Ideal Gallego-2019-02-13-017-e2b629fe
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El magistrado del juzgado número 2 de lo Social decidió aplazar el juicio del niño de Oleiros, que sufre aniridia bilateral congénita, debido a la ausencia de uno de los médicos especialistas que tratan al pequeño.

La vista dio comienzo minutos antes de las diez de la mañana y hora y media más tarde se dio por suspendida hasta el día 23 de abril porque no se presentó el facultativo forense implicado en el informe.

Los padres del menor, acompañados por su abogado, Alberto Pousada, como parte demandante consideraron que el testimonio del especialista era imprescindible por lo que se solicitó el aplazamiento del juicio.

Informes clínicos
Según indicó Pousada, a la salida de los juzgados, la parte demandada argumenta que los informes clínicos del joven efectuados por expertos del Gobierno autonómico, apuntan que los códigos son estadísticos y que no existe ninguno concreto para la aniridia. Y que, no obstante, se reconoció esta última a la hora de realizar la valoración.

Sin embargo, la madre de Fran, Sandra Llopis, insiste en que no se están respetando los mencionados códigos y exige que se le apliquen al menor los mismos que se le aplicaron a ella, ya que sufren la misma dolencia, que suele derivar en ceguera.

“Parece que están jugando al parchís. La señora dice que han cambiado (el diagnóstico) a sensorial porque a la madre le molesta trastorno de iris. Estamos jugando al parchís, a ver si gana ella o gano yo”, dijo la madre de este pequeño que reside en la parroquia de Dorneda, al tiempo que acusaba a los representantes de la Xunta de mentir en la vista.

“Es todo tan absurdo”
“Es todo tan absurdo, son tantas las mentiras, no han analizado a mi hijo desde el 2014. Ni siquiera le han levantado el párpado. Mi hijo no tiene que adaptarse a sus libros, son ellos los que tienen que adaptarse a una enfermedad. Además teniendo en cuenta que existe un caso anterior como es el de su madre”, insistió.

El caso de Fran alcanzó notoriedad pública en septiembre del año pasado cuando su familia exigió para él el reconocimiento de que padece una patología ocular y con ello una discapacidad que conlleva el beneficio de ayudas y prestaciones públicas.

El reconocimiento, por parte de la Consellería de Política Social, de que sufre “aniridia bilateral congénita” supondría acceder a una pensión y además becas, fundamental para el pequeño, que quiere ir ser psicólogo.

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