• Domingo, 23 de Septiembre de 2018

Una victoria como norma

Luchar por el título del grupo 1 implica hacer del feudo propio un fortín. El primer partido del campeonato liguero que el Racing jugó en A Malata, el que lo enfrentó el pasado domingo al Ourense CF, se saldó con victoria del equipo ferrolano.

Una victoria como norma
Carlos García tratará de hacer valer su calidad en el centro del campo  | jorge meis
Carlos García tratará de hacer valer su calidad en el centro del campo | jorge meis

Luchar por el título del grupo 1 implica hacer del feudo propio un fortín. El primer partido del campeonato liguero que el Racing jugó en A Malata, el que lo enfrentó el pasado domingo al Ourense CF, se saldó con victoria del equipo ferrolano. Y su intención es la de seguir por esta línea en los dos próximos que jugará de manera consecutiva como local, empezando por el que lo enfrentará al Polvorín esta tarde –18.00 horas, A Malata–. Será la forma de asentarse en la parte alta de la tabla clasificatoria y confirmar su intención de ser uno de los más serios candidatos a acabar consiguiendo el título.
Todavía está lejos del nivel que quiere dar en la presente temporada, pero el Racing da muestras de ir mejorando de manera paulatina. La semana pasada, por ejemplo, se vio que si es capaz de jugar con velocidad, apretando a su rival en la salida del balón y aprovechando la capacidad de sus futbolistas de vanguardia, es capaz de dominar los partidos. También se comprobó que el aspecto físico es en uno en los que puede marcar diferencias con respecto a los rivales, a los que se les puede hacer largo un partido jugado en unas dimensiones tan amplias como son las de A Malata.
De esta manera, el cuadro verde espera seguir dando pasos adelante en su formación como grupo. Con la plantilla todavía no completamente terminada, la escuadra ferrolana va mejorando aspectos ofensivos y defensivos. Por ejemplo, mantener la portería a cero es una de las máximas que quiere mantener en este choque.
Y, en tanto que el Racing juega tres partidos seguidos en A Malata, las obras que se están realizado en A Cheda y Ángel Carro obligan al filial del Lugo a jugar las cuatro primeras jornadas del campeonato liguero a domicilio. Quizás esa sea una de las razones de que cierre la tabla clasificatoria del grupo 1, aún sin estrenar su casillero de puntos. De todas maneras, el entrenador racinguista desconfía de un Polvorín de la que destaca la gran capacidad colectiva e individual que tiene, así como un alto ritmo de juego. Serán cuestiones a las que estar atento si el cuadro verde no quiere verse sorprendido. l