domingo 22.09.2019

Tokio 2020, en la mente de Alvariño y Daniel Castro

Los dos arqueros del Sílex inician hoy su concurso con España en el Campeonato del Mundo

Miguel Alvariño y Daniel Castro, junto con Pablo Acha, durante las sesiones preparatorias | RFETA
Miguel Alvariño y Daniel Castro, junto con Pablo Acha, durante las sesiones preparatorias | RFETA

Si competir en un Mundial es ya un lujo al alcance de muy pocos, la cita que hoy arranca en la localidad holandesa de Hertogenbosch cuenta con el plus añadido de que, además de uno de los entorchados más relevantes de la campaña, en juego se pondrán también dieciséis plazas –ocho femeninas y ocho masculinas– para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Será la primera oportunidad en la que los arqueros ponteses, Miguel Alvariño y Daniel Castro, enrolados en el equipo nacional junto con Pablo Acha, opten a estas vacantes.


El combinado español lleva ya varias jornadas de preparación en tierras holandesas para poner a punto el material y afinar la puntería para este torneo que todos ellos tienen marcado en rojo en su calendario. Han sido sesiones intensas y muy productivas en las que Miguel Alvariño ha querido dar continuidad a las buenas sensaciones que se trajo de su última participación en la Copa del Mundo de Antalya. Y es que, después de que la campaña internacional comenzase para él de forma dubitativa en Medellín debido a algunos problemas con el material, el pontés se ha venido arriba, demostrando su destreza en las siguientes citas. Tanto es así, que en la última de ellas en territorio turco logró colgarse el oro en la competición por equipos mixtos. Fue, sin duda, su mejor torneo de esta campaña, pues con la formación masculina Alvariño y Castro llegaron a la quinta posición y en el cuadro individual se aupó hasta la novena plaza.

Opciones
Todo lo que sea continuar en esta línea podría acercar a Alvariño a ese gran objetivo que se ha fijado de clasificarse, por segunda ocasión consecutiva –ya disputó los de Río– para unos Juegos Olímpicos.


Más modestos son los objetivos de un Daniel Castro que no solo se ha ganado un puesto por méritos propios en el equipo nacional, sino que lo está defendiendo con uñas y dientes. Es cierto que en Antalya Castro no estuvo especialmente fijo y abandonó la competición tras la primera ronda de eliminatorias individuales, sin embargo, compitió bien por equipos y demostró que su séptimo puesto en la Copa del Mundo de Medellín, en su debut esta temporada con la selección absoluta, no fue fruto de la casualidad.


Por delante los dos tendrán una exigente semana que arranca esta mañana con el “round” clasificatorio.

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