Viernes 18.01.2019

Dos títulos y un subcampeonato “cocinados” en Ferrolterra

Muchos de los ingredientes de la cantera del karting autonómico se cuecen en las cocinas de la comarca.

García y Cagiao durante sus entrevistas para este diario  | d. a. / J. M.
García y Cagiao durante sus entrevistas para este diario | d. a. / J. M.

Muchos de los ingredientes de la cantera del karting autonómico se cuecen en las cocinas de la comarca. Y lo más importante, dan como resultado una exitosa receta que, en la campaña que finalizó el pasado octubre en As Pontes, tuvo como platos principales dos títulos gallegos y como postre un subcampeonato. 

Álex Cagiao y Borja Grandal fueron los encargados de abrir este espectacular menú que tuvo en la plata de Brais García el mejor de los postres. El nedense Grandal, alumno del colegio Jorge Juan de Xuvia, se alzó con la victoria en la competición junior de X30, en la que, con trece años, fue el más joven de los participantes. Una categoría en la que corre con los “mayores” –si bien con clasificaciones diferentes–, como él mismo apunta, “hay gente de más de veinte años, que me lleva diez. Correr en esta categoría me lleva a esforzarme más”, añade. Y es que, su carácter competitivo, como señala su madre Nuria García, hace que Borja haga suyas guerras que no lo son. “Él tiene ese ansia de ganar a los mayores y a pesar de correr con un kart limitado lo intenta”, comenta. Y es que, cuando este joven piloto se pone al volante de su vehículo “en lo que menos piensas es en tu campeonato, piensas en ganar la carrera”. Su altura, mayor que la de los deportistas de su edad, llevó a Grandal a tener que acceder a este grupo de X30, en el que forma con un vehículo de mayor potencia y chasis que en las categorías de base.

Con dos oros, tres platas y un cuarto lugar, Grandal –piloto del Automóvil Club As Pontes– era la primera vez que realizaba de manera completa el Gallego de la modalidad, a lo que ayudó, como apuntan, la disputa de dos citas en el circuito pontés –”es un gran ahorro”, en una disciplina nada barata como es esta del motor–. Un trazado que, al igual que muchos de sus compañeros, el campeón de X30 alaba gracias a “sus curvas rápidas y lentas, es muy técnico, muy ratonero. No te puedes despistar”. Un trazado en el que comenzó a cimentar su título y en el que lo celebró con fuegos artificiales, tras una larga campaña cuyo objetivo no era terminar en lo más alto del podio, pero en la que “las cosas fueron saliendo, fue sobre la marcha”, comenta contento el piloto local que realiza sus entrenamientos tanto en el trazado de la villa como en ocasiones en Pastoriza. 

Con cuatro años de experiencia a sus espaldas desde la primera vez que se subió a un kart de competición en Castroponce, en León, –”antes ya había tenido otros, pero más a nivel aficionado”, señala su madre–  con motivo de un Social de invierno, Grandal nota la diferencia entre esos inicios y una última temporada en la que “ahora hay que correr bastante más, pero yo también fui creciendo y adquiriendo experiencia”. Un bagaje con el que continuará el próximo año todavía no sabe si en el Gallego para revalidar su título o en la cita de Castilla y León, “para seguir aprendiendo”, apunta. Todo ello con la vista puesta un poco más allá, en un futuro en el que le gustaría dar el salto a los rallys. 

Eso sí, cuando tenga 18 y “un trabajo para pagárselo”, bromea Nuria García. Mientras tanto, su equipo seguirá conformado por su madre y su padre, Fernando Grandal, apoyados por sus patrocinadores Cervecería O Lagar y Peluquería Judith Patiño.

Oro y plata
Para Cagiao el título logrado hace poco más de mes y medio en el circuito de la villa fue el cuarto de su carrera, reeditando el conseguido el pasado año en categoría cadete. Un oro que saboreó quizá, con más ganas que el logrado hace doce meses, ya que “costó bastante más ganar. Tuve roturas de chasis, averías, falté a una carrera... pero lo llevé bien”, comenta con su habitual soltura el local, “el campeonato se decidió en la última vuelta, pero estuve muy tranquilo”. 

Este alumno del CEIP O Feal compaginó su presencia en el Gallego con su participación en una cita de Castilla y León en la que ocupó la segunda posición, decidiéndose también el título en la última carrera. “Fue muy luchado, lo podía haber ganado tanto uno como otro. Ese niño –por Luis Mateos– es muy bueno, y se decidió al final”, analiza Cagiao, “lo que a mi me interesaba era ganar el Gallego, porque ya era campeón, sería el cuarto campeonato que ganaba seguido y quería ganar en As Pontes, porque también había mucha gente apoyándome”. Cagiao, que sigue apuntando al trazado pontés como uno de sus favoritos, junto con el de Villarcayo, en Burgos, señala también su predilección por aquellos más “enrevesados”. “Con curvas, cuantas más curvas mejor. Uno de mis circuitos favoritos tiene 21 curvas”, comenta recitándolas de memoria, al igual que el trazado de Cataluña o Mónaco, si bien su sueño sería ir a ver una carrera, y correr en un Ferrari, en Italia. Mientras que a Brais García le gustaría conducir un Renault. Cagiao y García comparten no solo su afición por el karting, a raíz de la cual han forjado, y se ve, una sólida amistad. Ambos llegan juntos para la entrevista con este diario, acompañados por el hermano pequeño de Brais, Adri, que asimismo disputó el Gallego dentro del grupo de los más jóvenes, los “rookies”; precisamente una categoría en la que su hermano fue campeón –ayudado por los consejos de un Cagiao sobre un trazado “al que le dimos miles de vueltas andando y acabó quedando segundo para ganar el campeonato”–. 

Cagiao y García comparten carreras, meriendas y ahora también clases de pádel, a las que comenzó a ir el primero “y me gustó, y ahora vamos los dos, llevamos un mes”, comenta. Dos años de intensa amistad, en los que la timidez de Brais y el carácter más extrovertido de Álex se hicieron inseparables, salvando todas las aparentes diferencias. 
García comenzó la campaña, por su parte, sin expectativas de hacerse con un subcampeonato que, a la postre, logró en edad alevín. Este alumno del Cristo Rey no tiene, a diferencia de sus compañeros de pista, un circuito favorito claro –”me gustaron todos”–, y si para Cagiao su asignatura favorita son las matemáticas para él “no hay ninguna que no me guste”, sentencia. Tras dar sus primeros “pinitos” en el Bosque Verde de Parque Ferrol, probar posteriormente con karts de gasolina “un día fuimos a la nave... y me compraron un kart”. Un piloto “por sorpresa” que suma, a su corta edad, un título “rookies” y una plata alevín en el Gallego, además de otros podios en citas como, también, la de Castilla y León. Unos podios, tanto los de García como los de Cagiao, que ambos pilotos agradecen tanto al apoyo de su familia como de sus patrocinadores.

Comentarios