• Miércoles, 26 de Septiembre de 2018

No hay obstáculos insalvables

Ocho kilómetros de recorrido, 44 obstáculos –con una distancia máxima de 500 metros en ellos– y un escenario inmejorable, el situado en el entorno del lago de As Pontes.

No hay obstáculos insalvables
Los participantes tuvieron que superar todo tipo de pruebas a lo largo del recorrido, pero siempre con una sonrisa como ingrediente imprescindible  | emilio cortizas
Los participantes tuvieron que superar todo tipo de pruebas a lo largo del recorrido, pero siempre con una sonrisa como ingrediente imprescindible | emilio cortizas

Ocho kilómetros de recorrido, 44 obstáculos –con una distancia máxima de 500 metros en ellos– y un escenario inmejorable, el situado en el entorno del lago de As Pontes. Además, muchas ganas de hacer ejercicio y de pasárselo bien. Fueron los ingredientes de la tercera edición de la Samurai Xtreme Race, una carrera que el pasado sábado congregó en la villa minera a más de mil deportistas dispuestos a llenarse de barro y superarse a sí mismo en una competición valedera para las ligas gallega, nacional y europea de este formato.
Repartido en catorce tandas de cien participantes, los atletas de categoría elite tomaron parte en las tres primeras, en las que no había posibilidad de ayudas. El ganador resultó ser Omar Ruda, que tardó menos de cuarenta minutos en completar el recorrido. Mientras, en la clasificación por equipos, el vencedor fue el Vengadores BeOne. A algunos, en cambio, les llevó más de dos horas completar al trazado... pero el caso era hacerlo y siempre con el buen humor en el cuerpo.
Incluso, para fomentar la afición entre los más pequeños, se disputó la Samurai Junior Race, destinada a niños de entre 4 y 13 años y que dejó ver a los corredores del futuro, que no le tienen miedo al barro y solo quieren demostrar su capacidad para superar los obstáculos que se presenten.