Jueves 13.12.2018

El mejor Avenida minimiza las opciones del Uni

El vigente campeón de liga hizo un partido perfecto para adelantarse en el primer choque de semifinales

Bea Sánchez trata de evitar el avanza de Silvia Domíngez | Uni Ferrol
Bea Sánchez trata de evitar el avanza de Silvia Domíngez | Uni Ferrol

El mejor Perfumerías Avenida desplegó todo su potencial para llevarse ante el Star Center Uni Ferrol el primer partido de las semifinales. Las salmantinas devolvieron al cuadro departamental a la cruda realidad que apunta la diferencia abismal en plantilla, presupuesto y recursos que separa a ambas entidades y, en el que probablemente haya sido uno de sus mejores encuentros de la temporada, no dejaron títere con cabeza. Desdibujado por las circunstancias, el cuadro ferrolano aguantó el chaparrón sin poder llegar a dar la verdadera medida de su juego. 
En tantos aprietos lo había puesto el conjunto que dirige Lino López en sus duelos de la liga regular, que el Perfumerías Avenida no quería en esta ocasión sorpresas y lo dejó claro casi desde el salto inicial. El Star Center Uni Ferrol buscó sorprender con una defensa en zona que en la primera jugada de partido se encargó de romper Silvia Domínguez con un triple. Un disparo de advertencia de lo que a las ferrolanas se les venía encima.
La base del grupo salmantino se hizo con el timón del juego ofensivo de su equipo y lo condujo con precisión. Tenerla a ella en la pista es una garantía de que el balón siempre va a acabar donde debe y así fue. De la mano de Prince y Marina Delgado, el Star Center aguantó ese primer tirón de su oponente y llegó a empatar el partido a nueve puntos. Pero, a partir de ahí, el Perfumerías Avenida, con un juego tan sencillo como eficaz, comenzó a anotar con insultante facilidad y al Star Center Uni Ferrol le faltaron recursos para ajustar su defensa y reconducir el duelo. Algo por otra parte comprensible cuando tu oponente es capaz de mantener la intensidad y nivel de su juego durante los cuarenta minutos sin acusar siquiera las rotaciones. De hecho, de las diez jugadoras que empleó Miguel Ángel Ortega, siete acabaron por encima de los diez puntos. 

Defensa
Todo el mundo tenía claro que las opciones de las departamentales pasaban por contener ese torrente ofensivo de un Perfumerías Avenida con el que es difícil rivalizar en anotación. Por eso, que las anfitrionas acabasen el primer cuarto con 28 puntos era un síntoma más que evidente que algo no iba bien.  
El equipo local puso sobre la mesa todo su repertorio de virtudes ante un Uni Ferrol notablemente incómodo: le impidió pensar hostigándolo con una defensa asfixiante que propició continuos errores visitantes; controló el rebote en ambas canastas –40 frente a 21 rechaces–, desplegó una transición letal, movió el balón con fluidez y precisión y, encima, firmó un elevado porcentaje de acierto que por momentos superó el 60%. Encorsetado en un juego en estático al que le faltaban espacios e ideas, la inspiración de una intermitente Prince no fue suficiente para mantener al cuadro ferrolano en el encuentro y al término de ese primer parcial la renta de las anfitrionas era ya de diez puntos (28-18). 
El Star Center Uni Ferrol insistió en sus ayudas en posiciones  interiores, pero el Perfumerías Avenida salió airoso demostrando la eficacia de su juego entre pívots. Parecieron reaccionar entonces las ferrolanas, que llegaron a ponerse a siete (34-27), pero fue tan solo un espejismo.  El Perfumerías Avenida marcó un parcial de 7-0 que le devolvió una cómoda renta que no hizo más que crecer. 
Sin la frescura ofensiva que le da jugar en transición, el Uni tampoco se prodigó donde más cómodo se encuentra, en el perímetro, y cuando lo hizo no tuvo demasiado acierto. Las jugadoras del Perfumerías Avenida intentaban tocar cada balón, puntear cada tiro y ello acabó por desesperar a jugadoras como María Pérez o Bea Sánchez, vitales en los esquemas del Star Center y que apenas pudieron entrar ayer en juego.
Si fuese cualquier otro equipo, los veinte puntos de desventaja con los que el Star Center se fue al descanso serían una clara sentencia. Pero las ferrolanas tienen la virtud de crecerse cuando las cosas pintan peor, y eso fue lo que hizo mantener la fe a los más de 170 incondicionales que las apoyaron en el Wurzburg. Fue solo eso, una esperanza, porque apenas hizo falta que el tercer cuarto echase a andar para comprobar que al Uni Ferrol no le quedaba mucho más que aguantar el “chaparrón”. De ahí al final, poco más que dejar pasar los minutos intentando minimizar el gasto de energías y mejorar las sensaciones para afrontar con ánimo renovado lo que queda de semifinales. 
Si en una eliminatoria así no hay tiempos para euforia cuando ganas, tampoco para lamentos cuando pierdes, lo hagas de uno, de veinte o de cuarenta. 
El miércoles aguarda Esteiro y ahí, que nadie lo dude ni por un momento: el Uni Ferrol tratará de dar la cara de nuevo. ¡Imperdonable perdérselo!

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