Los más pequeños están ya en la liga más grande

El Intasa vence al Manacor y confirma su ascenso a Superliga

Los más pequeños están ya en la liga más grande
Jugadores, cuerpo técnico y afición, celebrando el ascenso  | j. meis
Jugadores, cuerpo técnico y afición, celebrando el ascenso | j. meis

Ya está... y con champán, como manda la tradición. Hubo que madurar un año y cambiar algunas piezas para que, finalmente, el Intasa de San Sadurniño pudiese decir, al fin, ¡estamos en Superliga! Y lo están, aunque en la noche de ayer muchos de ellos todavía no se lo creyesen, o lo estuviesen asimilando. 
"Cuando cumples un sueño, a veces, tardas en darte cuenta", comentaba Saulo Costa tras vivir con sus compañeros la correspondiente celebración. Y es que una vez conseguido el último punto, a este no lo siguió un atronador aplauso, grito o celebración. Primero hubo una pausa, una parada de asimilación, para pensar: sí, ya está, lo hemos conseguido Y a continuación llegó el ruido, los saltos, los aplausos, las fotos y el champán. "Los partidos complicados son los que te llevan a lugares complicados", analizaba asimismo el central brasileño, "hemos trabajado mucho, invertido mucho tiempo, concentración y trabajo". 
Y ayer tuvieron su premio en forma de nuevo equipo de Superliga. Una competición en la que, no hace falta hacer muchos números, para concluir que el de San Sadurniño será el equipo más modesto, al menos en lo que su población se refiere, pero qué menos que celebrar con un ascenso los 25 años de vida de la entidad. "Hoxe faise historia, cando é con ganas, conséguese o que se quere. E esta unha merecida homenaxe ao fundador do clube, Manolo Seco", apuntaba Secundino García, alcalde del municipio. Su hijo, Uxío, capitán del equipo, ayer no pudo formar con sus compañeros por sus problemas de espalda, si bien no faltó su apoyo desde el banquillo. “É unha pasada. A verdade e que nunca pensas que este momento puidese chegar”, comentaba visiblemente emocionado. Corroboraba sus palabras su técnico Charly Suárez, llegado para hacer lo que ayer logró. “No me esperaba un 3-0, porque el Manacor es uno de los mejores”, apuntaba, “y sin duda el ascenso sabe mejor que la Copa”.
¿Y el partido? Pues no comenzó bien para un equipo local que acusó mucho sus fallos de saque –hasta siete– para ceder 20-25. Y a partir de ahí la maquinaría funcionó (25-17, 25-21 y 25-18). Eso sí, tras realizar los debidos ajustes, entre los que destacó la actuación del canterano Marcos Blanco, sin duda, uno de los protagonistas de ayer. De Erasmus en Polonia, su concurso de ayer fue casi inesperado, y revulsivo. “Ha sido increíble”, comentaba tras el encuentro. Y sí, lo fue. Y ahora, tras una larga y más que merecida celebración, toca hacer cálculos. Eso sí. Con el trabajo en lo deportivo ya hecho. l