viernes 27/11/20

La liga arranca con incertidumbre

Valdetires, en casa, y Comarcal A Fervenza, a domicilio, comienzan este fin de semana la competición sin apenas rodaje y muy pendientes de cómo evoluciona la situación sanitaria
Diego Pardo  y José Carlos Martín /JM
Diego Pardo y José Carlos Martín /JM

Con planteamientos diametralmente opuestos, Valdetires Ferrol y Comarcal A Fervenza inician este fin de semana la liga de Segunda División Femenina Un campeonato en el que, más después del empeoramiento de la situación sanitaria en las últimas semanas, el futuro se presenta incierto. Enclavados en el subgrupo 1A, junto con el resto de equipos, el Universidad de Salamanca y el InterSala Zamora, las dos formaciones de Ferrolterra tienen ante sí una primera fase de catorce jornadas antes de que los caminos se bifurquen entre los cuatro primeros que afrontarán una liguilla con el ascenso como meta y los cuatro últimos que pelearán por evitar el descenso.

Un formato que no permite demasiado margen de error, más teniendo en cuenta que tanto en uno como en otro caso, los equipos “arrastrarán” los puntos que obtengan en la primera fase. Así las cosas, sobre todo para el Valdetires, que tiene el ascenso entre ceja y ceja, empezar bien será fundamental. Algo que, por otra parte, contrasta con el hecho de que, en el actual escenario pandémico, ninguna de las dos escuadras locales ha podido disputar encuentros de pretemporada, por lo que el primer mes de campeonato será, inevitablemente, de rodaje y acoplamiento. Una especie de “pretemporada” exigente y con un peso determinante en el futuro.

Así, a ciegas, como todos sus rivales, se embarcan en la competición Valdetires y A Fervenza, conscientes de que inevitablemente, la sombra del aplazamiento o, incluso, la suspensión de la liga, planeará sobre los participantes. Pero, mientras tanto, que comience el espectáculo.


Diego Pardo (Valdetires): “El objetivo es ascender, si se puede ser directamente, mejor, y si no, jugar los play-off”

Cambio de temporada, cambio de escenario pero una misma constante: luchar por el ascenso. Así se resume el planteamiento con el que arranca la temporada un Valdetires Ferrol muy renovado con respecto al pasado ejercicio. Andrea, Erika, Sheila y Diana son las únicas jugadoras que continúan en un bloque que ha sufrido la importante pérdida de Lidia Mesías. Aun así, su técnico, Diego Pardo, que sigue una temporada más en el timón, confía en que con el grupo que se ha elaborado “podamos ascender directamente o, clasificarnos para el play-off, como mal menor”. 
Una plantilla que se ha reforzado con la llegada de Susi, Yanira, Talita, Cintia, Carol y Xanaia y, si las autoridades lo permiten y pueden viajar desde Brasil, lo hará en las próximas semanas con la llegada de Dani Fleitas y Popó. “Es gente joven, aunque falta ver cómo se comportan en Segunda División”, reconoce el preparador, que destaca todas las virtudes de sus pupilas: “A nivel físico las veo intensas y rápidas. Son jugadoras con muchas velocidad y mucha pegada con el balón, sobre todo Susi y Yanira, que siempre tienen muchas ganas de finalizar. Eso nos aporta otras variantes que el año pasado no teníamos, porque el gol era más colectivo, había que buscarlo más y nos costaba mucho”, resume Diego Pardo.
Con estos mimbres, el preparador confía en que, una vez que arranque la liga, el equipo se ponga al día cuanto antes. “Ya el año pasado no había pandemia y empezamos igual, sin casi pretemporada”, recuerda. Ahora, la situación es más exigente, porque “como cuentan los puntos de la primera fase, si te dejas ir y no coges pronto una buena dinámica lo vas a tener más difícil para alcanzar los objetivos”. Al menos, sabe que la situación de su equipo es compartida prácticamente por todos que, con más o menos restricciones y contratiempos, no podrán llegar tampoco al arranque como les gustaría.
Y todo en un campeonato que, al menos en esta primera fase, se presenta muy competitivo, habida cuenta del potencial que acostumbran a tener los conjuntos gallegos, de los que asegura “tienen un plus con respecto al resto. En comparación, el otro subgrupo es mucho más flojo”, advierte Diego Pardo que, de sus futuros rivales, tiene buenas palabras para todos aunque, quizás, por plantilla e intención, vea a su propio equipo y a O Fisgón como candidatos: “Pero va a estar muy competido”, sentencia cuando apenas restan unas horas para que las suyas debuten el domingo ante el Castro en Esteiro. . 


José Carlos Martín, Chipi (A Fervenza): “Por responsabilidad social la liga no debería de disputarse esta temporada”

El Covid-19 y la delicada situación sanitaria son la principal preocupación en el Comarcal A Fervenza. Lo deportivo ha pasado a un segundo plano en un contexto en el que su técnico, José Carlos Martín, Chipi, es tajante al asegurar que “por responsabilidad social, la liga no debería disputarse esta temporada. No se puede jugar al fútbol sala”. En el caso del equipo que él dirige, la salud de las futbolistas es prioritaria y de ahí que, por ejemplo, hayan entrenado sin contacto y con la mascarilla durante toda la pretemporada. Es más, será política del club no disputar ningún partido ante formaciones que no atestigüen que todas sus jugadoras se hayan sometido 48 horas antes a un test que corroboren que están libres de Covid-19. Si esta condición no se cumple, A Fervenza les ofrecerá la posibilidad de jugar con mascarilla, de lo contrario, no se presentarán al partido. “Los clubes no profesionales no tienen capacidad para seguir unos protocolos como las categorías profesionales y en el actual  no nos salvaguarda de los contagios y nos está exponiendo. Pero la Federación ha querido empezar y nosotros dentro de nuestras posibilidades, vamos a hacerlo, pero en el momento que veamos que no se garantiza nuestra salud, no jugaremos”, insiste Chipi, aunque eso implique perder el partido o acarree alguna sanción.
El club ha sido consecuente con este escenario y, aunque ha perdido a Sabela y Cris, dos jugadoras importantes en sus planes que no seguirán la próxima campaña, se la limitado a recuperar a Belén y Carmen, pero sin concretar grandes refuerzos. Y es que, en la situación actual, los ingresos de la entidad se han rebajado y ante la posibilidad de que la liga se suspenda, han preferido no asumir gastos y mirar a la cantera. Algo que no es nuevo ya que, de por sí, la razón de ser de la entidad es la de formar jugadoras y darles oportunidades “para que esas chicas saquen su talento, mejoren lo máximo posible y se vayan a competir a sitios de categoría más alta. Tenemos claro quiénes somos y qué queremos hacer. Como nos sentimos a gusto así, la línea está marcada”.
Con todo, el equipo está ilusionado ante el inminente arranque de un campeonato al que también llegan sin rodaje ni “contacto”, por lo que aprovecharán los partidos para “ver qué no gestionamos bien a nivel competitivo para que a partir de la jornada cinco o seis se vea el equipo que queremos ver”. 
Así las cosas, el objetivo es claro: “Me conformo con que no demos positivo en todo el año y que las jugadoras tengan conciencia social y protejan a sus familias y su entorno”. 

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