martes 4/8/20

El Racing, de mal en peor

RACING 0 - 2 S.S. DE LOS REYES
 

El equipo ferrolano encadena su cuarta derrota consecutiva al perder frente a un colista que se aprovechó de la endeblez defensiva del rival y su falta de ideas

El equipo ferrolano realizó un buen arranque de partido, pero poco a poco se fue diluyendo  | daniel alexandre
El equipo ferrolano realizó un buen arranque de partido, pero poco a poco se fue diluyendo | daniel alexandre

La tranquilidad clasificatoria que el Racing buscaba con un triunfo sobre el colista del grupo 1, el San Sebastián de los Reyes, se convirtió al final en zozobra por la derrota encajada (0-2). Y no por lo que supone a nivel clasificatoria, porque el equipo ferrano tiene cuatro puntos de ventaja sobre las posiciones que conllevan peligro de perder la categoría, sino por la imagen dada durante el encuentro, más propia de una escuadra con problemas que de la zona alta.

La baja de Diego Rivas, con problemas físicos, fue la principal novedad que presentó el Racing de cara a un partido del que poco a poco se fue adueñando. Así, tras el tanteo de los minutos iniciales, las primeras llegadas a cualquiera de las porterías fueron de la escuadra verde, que creó peligro a través de las coladas de Armental. Sin embargo, cuando mejor pintaba el encuentro para la escuadra local, la primera llegada visitante se encontró con la falta de contundencia racinguista para traducirse en el tanto de la formación madrileña.

El gol dio paso a los peores minutos de un Racing que se mostró desquiciado por la situación. Y, aunque poco a poco fue recuperando su sitio en el partido, al descanso llegó con muchas cosas que mejorar si quería sacar algo.

Deslavazado

En la segunda parte no solo no mejoró la situación, sino que por momentos el equipo ferrolano se convirtió en un auténtico despropósito. En ataque, porque no encontró la manera de generar peligro sobre la portería rival; en defensa, porque cada aproximación del adversario era sinónimo de peligro. El resultado, que el tanteador no solo no se movió, sino que no deparó razones como para que pudiera hacerlo.

Llegado el último cuarto de hora de partido, el empuje del Racing –que ya había metido en el terreno de juego a todo el potencial ofensivo del que disponía– fue tan insistente como estéril. De hecho, si algo pareció más cercano fue el segundo tanto de la escuadra visitante, que en las botas y en la cabeza de Fer Ruiz dispuso de ocasiones como para aumentar la diferencia. Al final eso fue lo que llegó, lo que obligará al Racing a reflexionar.

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