Miércoles 12.12.2018

El niño se hace mayor

La historia de Javier Sanmartín en el Racing empezó cuando apenas tenía cuatro años. Entonces, aun siendo de categoría biberón, el futbolista se enroló en el club de su ciudad, de su vida. “Me siento un niño de Ferrol,

Javier Sanmartín, durante un entrenamiento de pretemporada  | emilio cortizas
Javier Sanmartín, durante un entrenamiento de pretemporada | emilio cortizas

La historia de Javier Sanmartín en el Racing empezó cuando apenas tenía cuatro años. Entonces, aun siendo de categoría biberón, el futbolista se enroló en el club de su ciudad, de su vida. “Me siento un niño de Ferrol, un racinguista más, un chaval que venía aquí los domingos a ver a su equipo”, recuerda. En el club ferrolano ha cubierto etapas –salvo los primeros dos años y medio de juvenil, en los que estuvo en el Celta, un club que cree que está a otro nivel y del que aprendió mucho tanto a nivel personal, por la reponsabilidad que supone salir de casa con solo 16 años, como futbolística– hasta llegar al primer equipo, algo que la llena de felicidad.
Sanmartín volvió al Racing mediada la pasada campaña –“llevaba seis meses lesionado, sin jugar, y puesto que el Celta se jugaba la temporada en tres partidos, no creía que fuese a tener muchos minutos. Pero surgió la opción de volver a Ferrol, no me disgustaba... y fue una buena decisión”, describe su vuelta–. Además, aprovecha para decir que “aquí me han tratado como en casa; no tengo nada que reprocharle y no lo hace tan mal con la cantera como se dice”. Pero sabe de las dificultades a las que se enfrenta en su estreno en la categoría sénior. “El cambio es grande. Se trata de ir aprendiendo y adaptándome, ayudando en lo que pueda”, dice.

Trabajo
Hasta ahora las cosas le están yendo bien, como demostró el pasado miércoles frente al Paiosaco, dando los pases de los dos últimos goles del Racing –“intento aprovechar los minutos que tengo”, zanja escuetamente–. Pero, pese a que advierte de que “este año los pensamientos individuales los tenemos que dejar aparte y pensar solo en el grupo”, también admite que “tenemos un equipo espectacular y me siento un privilegiado de estar aquí. El proyecto ilusiona bastante”.
Tanto como para pensar a largo plazo en llegar a Primera División –“es un sueño difícil, pero no para ya. Al contrario, tiene que ser lento y bien hecho”, cree–. El primer paso llegará esta temporada si se vuelve a Segunda B, algo para lo que destaca que Emilio Larraz busca un equipo “ordenado y que sea regular durante toda la temporada”. Al menos, lo que él tiene claro es que “voy a dar lo mejor de mí mismo para que el equipo ascienda". l

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