domingo 15.12.2019

Claudia Canay : “Cuando ganamos en cuartos no me lo creía”

BRONCE EN EL OPEN DE PORTUGAL
Canay y la tunecina Garci –izquierda– posan con sus medallas y trofeo y, a la derecha, la canterana Ana Otero  | tmn
Canay y la tunecina Garci –izquierda– posan con sus medallas y trofeo y, a la derecha, la canterana Ana Otero | tmn

Tras dos exámenes el lunes y también ayer, y con otro de Matemáticas en la jornada de hoy, la internacional naronesa Claudia Canay –Tenis de Mesa Cidade de Narón– afronta esta intensa semana académica con una nueva presea en su palmarés. La conseguida en junior en un Open Internacional de Portugal disputado la pasada semana en Guimarães y en el que la canterana de la entidad de Santa Icía se colgó el bronce, formando pareja con la tunecina Fadwa Garci.

Una participación, la de Canay, como parte de la se­lección española que llevó a cabo a título personal de cara a “tener una experiencia más y que te ayuda a mejorar”, comentaba Canay. Y con pocos objetivos acudía más la del Tenis de Mesa Narón a esta prueba en el vecino Portugal. Con las parejas ya formadas dentro del conjunto español, tanto a la local como a la de Túnez les ofrecieron compartir mesa en la prueba de dobles, a lo que ambas aceptaron encantadas. “La organización nos buscó pareja, no nos conocíamos de nada”, recuerda Canay, “pero al día siguiente de llegar –ella lo hizo un día después que el resto del combinado nacional– ya quedamos para hablar y entrenar”. Y parece que la química fue buena, muy buena.

“El primer partido –en octavos– lo ganamos fácil y ahí ya te vas adaptando”, añade la del club de Santa Icía, que se fue acoplando a su nueva pareja, y viceversa, en este duelo de debut ante las inglesas Green y Marriot. Una muy buena primera toma de contacto que continuó en el partido ante las holandesas Van der Venne y Van Lierop, ante las que aunque “perdimos el primer set de paliza y pensé que iba a ser muy difícil”, terminaron ganando 1-3 y, de nuevo, con excelentes sensaciones. En semifinales la cosa ya se complicó un poco más, con las egipcias Badawy y Goda –primeras del ranking inicial y, a la postre, campeonas del Open–. Un partido “en el que jugamos bien” pero en el que se impuso al mayor nivel de sus adversarias.

Una medalla de bronce que superó con creces los planes de Canay en esta prueba. “Fue todo mucho mejor de lo que esperaba. Iba a darlo todo y ya, sin objetivos”, comenta, “cuando ganamos en cuartos no me lo creía”.

Una competición en la que también estuvo su compañera de club, Ana Otero, en su caso en la cita cadete, a la que también acudió de manera individual. Sin embargo, Canay y Otero no coincidieron en Portugal, ya que cuando la primera terminaba su concurso y regresaba para viajar a Cantabria a la cita liguera en Torrelavega, era el momento de la llegada de Otero, que se despidió del cuadro de consolación individual y del de dobles en la ronda de octavos de final.

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