viernes 19.07.2019

Un Caamaño reina de nuevo en Narón

El piloto de Culleredo venció en Ferrolterra treinta años después de que lo hiciese su padre

Iván Caamaño, durante uno de los tramos disputados en la mañana de ayer  | daniel alexandre
Iván Caamaño, durante uno de los tramos disputados en la mañana de ayer | daniel alexandre

Desde ayer, el cuadro de honor del Rally de Narón tiene en su palmarés el nombre de dos Caamaños, padre e hijo. Treinta años después de que José Caamaño se impusiese en una por entonces bisoña competición, su hijo Iago se coronó como vencedor en una prueba que, con más de tres décadas ya a sus espaldas, volvió a posicionarse como una de las más atractivas, emocionantes y mejor organizadas del Campeonato Autonómico.

Caamaño, al volante de su Ford Fiesta R5, fue el más regular de una prueba que se saldó sin incidentes y que demostró que el nuevo formato en línea promovido por el Siroco Team Narón resultó todo un acierto. Completados los más de cien kilómetros cronometrados, el piloto de Culleredo aventajó en la línea de meta en casi ocho segundos a Alberto Meira y en cerca de medio minuto a Víctor Senra, quienes se repartieron con él las victorias scratch en los diez tramos propuestos por la organización.

Precisamente Senra, que ya había vencido en el tramo espectáculo del viernes, comenzó muy fuerte la jornada imponiéndose en la primera especial de la mañana en Cerdido. Un tramo de tanteo para la mayoría de los participantes y que apenas arrojó diferencias significativas entre los favoritos. Y es que, con el asfalto húmedo tras la lluvia caída en la noche anterior, cualquier precaución era poca. El resbaladizo firme obligó a los pilotos a ser tremendamente conservadores para evitar sustos como el que Alberto Meira sufrió en su primera pasada por el tramo de Ferreira, donde un trompo le hizo perder algunos segundos. El de Gondomar se había impuesto en el reducido sector de A Queiroga dando el testigo en el de Ferreira a un Iago Caamaño muy seguro al volante. 

El piloto de Culleredo voló en un trecho que a la postre se antojó decisivo pues le permitió aventajar en casi diez segundos a sus perseguidores y hacerse con un liderato que ya no abandonaría. La carrera resultaba puro espectáculo con tres vencedores parciales en otros tantos tramos pero, por delante, mucho por decidir en las dos secciones restantes. Faltaba por comprobar si Senra sería capaz de superar esos problemas mecánicos que finalmente lo amargarían toda la jornada y si Meira podría recuperar terreno. 

Nada más lejos de la realidad. Iago Caamaño se destapó como el más hábil en eso de nadar y guardar la ropa, forzando la máquina lo suficiente como para aumentar su renta en las siguiente pasadas por los tres tramos previstos, pero con el temple suficiente como para evitar un error letal.  Cuando el rally llegó a su receso, su ventaja había ascendido a trece segundos, en este caso, sobre un Senra que sumó una victoria parcial a su haber.

Con el firme seco, la sesión de la tarde hizo las delicias de los pilotos. Unas inmejorables condiciones para el pilotaje les permitieron a la mayoría rebajar sus tiempos, aunque a esas alturas buena parte de ellos pensase, sobre todo, en acabar la carrera. 

Entre ellos, un Senra lastrado de nuevo por los problemas en su vehículo y que prefirió no forzar con la vista puesta en la general del Campeonato Gallego. Alberto Meira, el más veloz en esa recta final, comenzó a descontar tiempo respecto a un Caamaño que supo contemporizar. La victoria del de Gondomar en las tres últimas especiales no fue suficiente para enjugar distancias con un Iago Caamaño que se desquitó así de triunfo que por apenas segundo y medio se le escapó el pasado año.

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