• Domingo, 23 de Septiembre de 2018

Qué tener en cuenta al comprar un futbolín para tu casa

Qué tener en cuenta al comprar un futbolín para tu casa
Futbolín
Futbolín

Entre todas las disciplinas deportivas el fútbol es sin duda alguna la que más éxito atesora en nuestro país. A diario son innumerables las conversaciones que tienen lugar en Ferrol relacionadas con partidos disputados, lesiones recientes, destituciones, fichajes y tantos otros aspectos sobre los que desean estar informados los aficionados.

Teniendo en cuenta lo popular que es el fútbol en Galicia y en toda España en general no es de extrañar que unos de los juegos de mesa que más triunfan sean los futbolines. Si tú también te lo pasas en grande con las partidas pero no quieres verte obligado a acudir a un bar o salón recreativo para gozar de ellas puedes optar por comprar futbolín e instalarlo debidamente en tu hogar.

Factores a valorar a la hora de adquirir el modelo idóneo

Ciertamente a día de hoy el mercado pone a la disposición de todos los consumidores con el suficiente espacio necesario en sus respectivos domicilios una gran variedad de futbolines de diversos tipos, por lo que si nunca antes te habías adentrado en este apasionante mundillo es posible que no sepas exactamente qué pasos dar para no equivocarte en la compra.

En primer lugar debes tener en cuenta la edad de los jugadores que acostumbrarán a gozar de partidas en el futbolín elegido, especialmente si las personas en cuestión son niños. Un adulto puede adaptarse perfectamente a las reducidas dimensiones de uno de estos juegos de mesa pensados específicamente para infantes, pero un peque pasaría por serias dificultades al tratar de manejar un conjunto de considerable tamaño.

Así pues, en caso de que tu casa sea frecuentada por niños pequeños, desde sobrinos hasta tus propios hijos, conviene optar por un futbolín infantil que les proporcionará innumerables horas de diversión sin parangón, pudiendo acompañarles en las sesiones de ocio para disfrutar de una experiencia familiar de lo más enriquecedora y competitiva.

Otro factor a valorar guarda una relación directa con el hogar en cuestión. Independientemente de si se trata de un piso o una casa es inevitable el hecho de que durante días el futbolín no sea utilizado por diversos motivos: cansancio acumulado, imposibilidad de encontrar un momento libre en común, etcétera. En caso de que las dimensiones interiores no sean demasiado extensas ello repercutiría negativamente en el espacio disponible, restándoles confortabilidad a los miembros de la familia que habitan en el domicilio.

Un buen consejo para los propietarios de viviendas que desafortunadamente no cuentan con demasiados metros cuadrados es el de decantarse por un futbolín plegable que, cuando no es disfrutado, puede ver reducidas considerablemente sus dimensiones compactándose al máximo y guardándolo por ejemplo al lado de una pared en la que no suponga incordio alguno gracias a que permanece en posición vertical.

Sea cual sea el tipo de futbolín por el que optes es imprescindible cerciorarse de que las patas son resistentes. Y es que inevitablemente al disfrutar al máximo de este popular juego de mesa se producen desde golpes fortuitos hasta empujones derivados de la emoción producida por una intensa jugada, factores que irían resintiendo la estructura hasta pasarle factura de forma considerable.

Aspectos que afectan directamente a la experiencia de juego

Más allá de características estructurales también debes valorar diversos aspectos que de una u otra manera inciden en la experiencia de juego. Un claro ejemplo reside en el retorno de bolas, acción que en caso de ser realizada por el modelo seleccionado aumenta notablemente la comodidad a la hora de disfrutar de las partidas.

Por otra parte, los futbolistas en miniatura como no podía ser de otra manera resultan fundamentales para que la experiencia sea divertida a la par que satisfactoria. Si no tienes demasiada destreza jugando a los futbolines es altamente recomendable elegir unidades cuyas figuras de deportistas implementan una especie de taco en la parte inferior.

Gracias a este elemento resulta más sencillo controlar la pelota no solamente al atacar, sino también al defender, siendo fácil dirigir el balón para que se mueva en la dirección deseada y alcance la portería contraria anotando los goles que terminen dándote la victoria definitiva.

A su vez, también tienes que fijarte en el tipo de material que ha sido utilizado para dar forma a los mangos con los que se manejan las varillas metálicas a las que están sujetas las figuras. Si el mismo evita en la medida de lo posible la sudoración de las manos no sufrirás los temidos resbalones que te impidan culminar aquella jugada que mágicamente estabas trenzando y termina en agua de borrajas por un mal movimiento involuntario.

Siguiendo estas recomendaciones acertarás de lleno al comprar el futbolín ideal para tu casa sin que nunca más tengas la obligación de echar monedas en uno ajeno para disfrutar de partidas divertidísimas acompañado de familiares y amigos, organizando piques hogareños para destilar adrenalina por todos los poros.