• Domingo, 23 de Septiembre de 2018

Sillas de ruedas eléctricas, ¿realmente valen la pena?

Enfrentamos los pros y los contras de estas sillas para ayudarte a llegar a una conclusión clara a la hora de elegir.

Sillas de ruedas eléctricas, ¿realmente valen la pena?
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Mucho más cómodas, reducen el esfuerzo del usuario y permiten mejorar su movilidad incluso aunque tenga complicaciones para ello. Las sillas de ruedas eléctricas se han convertido en el siguiente paso con el que las convencionales han quedado a un lado para dejar preferencia a un modelo mucho más avanzado, repleto de posibilidades e infinitamente más cómodo que el tradicional.

Aunque parecen todo un cúmulo de ventajas, la realidad demuestra que no todo el mundo se decanta por ellas. No todas las personas acuden a centros como Ortopedia Plaza y, a la hora de elegir una silla de ruedas, se decantan por esta opción tan aparentemente repleta de bondades. No hay que malinterpretar, tiene unas bondades que saltan a la vista; pero también posee ciertas desventajas que invitan a muchos a optar por la vía más habitual, la más recurrida a lo largo de los años.

¿Y cuáles son? Eso es lo que vamos a tratar aquí. Vamos a poner frente a frente tanto el lado positivo como el lado negativo de las sillas de ruedas eléctricas para que tú, que estás leyendo esto, puedas saber de antemano tanto lo bueno como lo malo de esta ayuda tan eficaz para tantísimas personas.

Sillas de ruedas eléctricas, ¿son convenientes?

Vamos a proceder para poder dilucidar debidamente si realmente vale la pena hacerse con una silla de ruedas eléctrica en caso de tener un problema que incapacite la libertad de movimiento o si, por el contrario, es más recomendable recurrir a “las de toda la vida”.

Ventajas

El punto más destacable es la autonomía que concede a quien debe ir montado sobre ella. La persona que utiliza la silla no tiene que realizar apenas esfuerzo a la hora de moverse, lo que a su vez implica que el cansancio quede completamente reducido incluso al recorrer grandes distancias. No hace falta nadie que empuje o que esté pendiente de que el individuo en cuestión se pueda mover o sufra fatiga, ya que el motor se encarga de facilitar todo esto.

Además de esto, debido a que la batería de las sillas de ruedas eléctricas es algo que se consume en función de su uso, y que se suelen utilizar bastante debido a la función que llevan a cabo, los tiempos de carga suelen ser bastante reducidos. De hecho, no suelen tomar más de unas pocas horas, aunque es algo que se suele hacer preferiblemente de noche, para evitar cualquier posible problema.

A pesar de su tamaño, son algo que se adapta con facilidad a casi cualquier tipo de superficie, haciendo que las barreras arquitectónicas que tanto suelen complicar el desplazamiento a las personas con problemas de movilidad desaparezcan. De hecho, hasta suelen tener opciones de reclinación para que, quien vaya sentado, pueda adaptarlas perfectamente a sus necesidades.

Desventajas

La principal desventaja de las sillas de ruedas eléctricas es su peso y lo que esto supone para su transporte. Es habitual, sobre todo a la hora de realizar un viaje o un trayecto largo, que se tenga que guardar la silla en el maletero de un coche para poder llevarla a donde sea necesario. Las eléctricas, sin embargo, al contar con un motor y una serie de mecanismos adicionales, complican bastante esta tarea.

Hay más inconvenientes con ellas. Por ejemplo, y como más destacable, su precio. Un modelo eléctrico es considerablemente más caro que uno convencional. De hecho, este suele ser el principal motivo por el que muchas personas deciden pasar de lado y optar por la propuesta de siempre. En ocasiones, los precios son tan prohibitivos que quedan fuera del alcance de muchos, teniendo que descartar automáticamente esta opción.

El último pero es algo que conlleva el uso de las sillas de ruedas eléctricas, y es que el no tener que realizar esfuerzo físico para el movimiento es algo que puede afectar de forma bastante importante a la salud de la persona en cuestión. A pesar de estar en continuo movimiento, el sedentarismo predomina en todo momento, haciendo que la actividad física brille, pero por su ausencia.

Existen numerosos modelos de sillas de ruedas eléctricas. Desde los más simples hasta los más completos y avanzados. Sus funciones y sus posibilidades, además de sus precios, son los principales alicientes que llevan a los consumidores decantarse por unos u otros, aunque, también, valorar con mayor determinación si realmente se convierten en una opción viable.

Con todos estos puntos reflejados, esperamos que decidir si escoger una silla tradicional o una más moderna resulte más sencillo. Afortunadamente, encontrar un tipo u otro es bastante fácil gracias a establecimientos como Ortopedia Plaza, totalmente volcados en ofrecer todas las posibilidades y facilidades a quienes lo necesiten.