Viernes 18.01.2019

Una familia de bañistas salva a un delfín varado en una playa de Ares

La Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma) informó ayer de que una familia de bañistas que navegaba en su embarcación rescató el pasado domingo a un delfín que quedó varado en la playa da Miranda

El ejemplar estuvo más de seis horas varado en el arenal da Miranda | esther pérez
El ejemplar estuvo más de seis horas varado en el arenal da Miranda | esther pérez

La Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma) informó ayer de que una familia de bañistas que navegaba en su embarcación rescató el pasado domingo a un delfín que quedó varado en la playa da Miranda, en Ares, una zona acantilada y de difícil acceso. “A súa sorpresa foi atoparse un golfiño varado vivo diante do cal había outra embarcación sen facerlle caso á situación nin dar aviso”, explican desde la entidad, al mismo tiempo que señalan que la familia se tiró al agua para socorrer al cetáceo y avisó al 112 para pedir instrucciones.
Debido a que, desde hace años, el servicio de emergencias permite el contacto directo con un técnico del Cemma, los bañistas atendieron las recomendaciones que este les daba y se dio aviso al grupo de Protección Civil local.
“A situación era moi difícil: polo inaccesible do lugar, impedindo calquera operación de evacuación; as dificultades para chegar por mar; o tamaño do animal –un macho de dos metros de longitud y 100 kilos de peso–, o ser domingo; a falta de dispoñibilidade de embarcación; a distancia á que estaban as unidades móbiles”, indican desde la entidad ambiental, la única autorizada para la participación en la Rede de Varamentos de Galicia.
Una técnica veterinaria y la unidad móvil de la Cemma salieron de A Coruña y del centro de coordinación de Nigrán, respectivamente, mientras se continuaban las instrucciones a los bañistas y a Protección Civil vía telefónica.
Tras casi dos horas de asistencia –estabilizando la temperatura del delfín mediante su introducción en el mar y la realización de masajes para su desentumecimiento y la incitación a la natación–, el animal fue llevado a 500 metros de la costa por detrás de la isla da Miranda y se puso en marcha un dispositivo de seguimiento por tierra para comprobar que no volvía a la costa.
Entre las posibles causas del varamiento, que duró más de seis horas, la asociación apunta al despiste, lo que le provocó lesiones epidérmicas comprometiendo su salud. “Este verán está a ser especialmente malo dende o punto de vista dos varamentos, pois dende o mes de xuño lévanse rexistrados un total de 66 casos cando o normal é que descendan, cunha media de 30 nos anos anteriores nestes meses. No mar parece primavera, e iso fai que a presenza de cetáceos sexa máis frecuente que noutras ocasións”, destacan.

Buena conducta
Desde Cemma agradecen la colaboración de estos bañistas, “logo de diversos casos que teñen saído nos medios de malas prácticas na asistencia aos animais varados; podemos dicir que hai xente concienciada e sensible, que cunda o exemplo”, aseguran.
Asimismo, destacan que siempre se deben seguir las instrucciones de los especialistas.

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