Lunes 27.05.2019

El equipaje extraviado de los 180 turistas gallegos en Palma es entregado a sus dueños

Entre los afectados, que también se quedaron sin medicinas, se encuentra una vecina de Ferrol

Foto sacada ayer de algunos de los turistas gallegos a los que les fue extraviado el equipaje en su vuelo a Mallorca
Foto sacada ayer de algunos de los turistas gallegos a los que les fue extraviado el equipaje en su vuelo a Mallorca

Los casi 180 turistas gallegos que volaron el pasado día 6 a la ciudad de Palma con el Imserso y a los que la aerolínea Vueling perdió el equipaje, recuperaron finalmente sus maletas durante la tarde de ayer.

Una de las ocupantes del vuelo, vecina de Ferrol, se puso en contacto con este diario para denunciar el trato recibido, asegurando que todos los viajeros jubilados, provenientes de diversos puntos de la provincia, se sintieron “ninguneados” y asegurando que el percance les había “fastidiado las vacaciones”. Afortunadamente, en torno a las 18.00 horas de ayer la compañía de bajo coste logró recuperar y entregar los equipajes, lo cual entrañaba una gran urgencia debido a que muchos de estos turistas portaban en sus maletas multitud de medicamentos y otros elementos de la salud.

Esta vecina, de nombre María Jesús, señaló durante su llamada que algunos de los afectados llevaban decenas de pastillas o bolsas de ostomía entre sus pertenencias, imposibles de acarrear por su volumen en el equipaje de mano.

Mal comienzo
La viajera ferrolana afectada aseguró que las complicaciones en el trayecto comenzaron mucho antes de que despegase el vuelo. Al parecer a causa de las malas condiciones meteorológicas –coincidió con el inicio de la borrasca “Laura”– la aeronave salió hacia su destino con un retraso superior a las dos horas, dejando tras de sí los equipajes “por sobrepasar el peso permitido en esas condiciones”, según le aseguró un representante de la compañía. María Jesús señala, además, que el propio despegue fue especialmente turbulento y que el pasaje no logró tranquilizarse hasta que el avión alcanzó una altura considerable.

Larga espera
Otra de las quejas que más se reiteró fue la de la espera por las maletas en el aeropuerto de destino. La turista ferrolana aseguró que, una vez allí, la compañía los tuvo esperando varias horas frente a la cinta transportadora de equipajes, pese a saber de antemano que este no había sido embarcado por motivos de seguridad. El problema, señala, es que muchos de los afectados, ante la evidencia de que sus pertenencias no iban a aparecer, debían ir a una farmacia a adquirir los medicamentos extraviados, pero que al tener que esperar se les hizo demasiado tarde.
Pese a todos estos contratiempos y al disgusto a consecuencia de los mismos, los viajeros ya disponen de sus pertenencias, por lo que podrán disfrutar de sus merecidas vacaciones hasta el día 13, cuando tendrá lugar la vuelta.

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