Ángel del Río | “El colegio es una cooperativa, un proyecto de vida y nuestra gran vocación”

Ángel del Río Correa es el director del colegio plurilingüe Jorge Juan de Perlío. El, al igual que otros profesores del centro, ya estudió en estas mismas instalaciones educativas, donde también ejerció de maestra durante más de cuarenta años su madre, que hace un tiempo se jubiló.

Ángel del Río | “El colegio es una cooperativa, un proyecto de vida y nuestra gran vocación”
El directo del colegio, Ángel del Río, en una de las estancias del centro escolar fenés | Jorge meis
El directo del colegio, Ángel del Río, en una de las estancias del centro escolar fenés | Jorge meis

Ángel del Río Correa es el director del colegio plurilingüe Jorge Juan de Perlío. El, al igual que otros profesores del centro, ya estudió en estas mismas instalaciones educativas, donde también ejerció de maestra durante más de cuarenta años su madre, que hace un tiempo se jubiló. Asegura que se trata de un centro familiar que ha crecido en los últimos años adaptándose a los tiempos pero con el mismo objetivo de los comienzos, ofrecer una educación plural y de calidad.
El centro, el más antiguo de los que se mantienen en funcionamiento en Fene, celebra este año su 50 aniversario. Una efeméride en torno a la cual se desarrollarán numerosos actos, el último, la fiesta de Carnaval, en la que todos los alumnos del colegio recordaron al estudioso Jorge Juan.

¿Usted ya estudió aquí, cómo ha cambiado el centro estos años? 
En lo fundamental no ha habido tantos cambios, el espíritu y principal objetivo sigue siendo el mismo, ofrecer una educación de calidad en un ambiente casi familiar. Aquí llegan niños con meses de edad y se van con 16 años, formamos una auténtica familia. Yo, que imparto clases de historia en los últimos cursos de ESO, me encuentro con jóvenes a los que he visto crecer, conocemos su trayectoria educativa pero también a sus padres, a su familia. Es algo que la gente valora mucho a la hora de elegir este centro.
 
¿Qué recuerda de su época de estudiante? 
Yo nací en los años 70. La educación ha cambiado desde entonces. Cuando yo llegué aquí los estudiantes vestían uniforme, hoy pensamos que desde un punto de vista pedagógico es mejor que cada niño pueda venir al centro como quiera, que pueda expresarse libremente a través de la elección de su indumentaria. Originariamente niños y niñas estudiaban en aulas separadas, hoy se imparte una educación mixta y laica. También recuerdo que en algún momento se obligaba a rezar en el centro y que en ocasiones venía un cura a confesar al alumnado. En el terreno de la disciplina también han cambiado muchas cosas, por fortuna. Hoy sería impensable que un profesor pudiese pegar a un alumno. En fin, hay muchas cosas que han mejorado. 

¿También han cambiado las instalaciones, no? 
Lamentablemente el centro ya no puede ser objeto de más ampliaciones, pues estamos limitados en el terreno urbanístico. No obstante, en los últimos tiempos hemos incorporado la escuela infantil al centro y también se ha cubierto el pabellón deportivo. Es un colegio muy grande que requiere de un importante labor de mantenimiento.
¿Qué diría usted que diferencia este centro de otros? 
Creo que nuestra seña de identidad es el trato cercano, el que se nos considere un colegio familiar. La estabilidad laboral que hay en el colegio no se ve en otros centros. Cuando yo entré a formar parte del profesorado, hace veinte años, entraron otros seis maestros conmigo y siguen aquí. Somos una gran familia, existe una relación casi familiar entre todos, en la que pueden surgir roces, claro, pero estos si surgen es nuestro afán por superarnos o intentar mejorar, no siempre se está de acuerdo pero al final se llega a un consenso, siempre. Además, la gente también valora el saber qué profesor impartirá clases a sus hijos en cada curso. Existe una línea educativa que no se pierde y es fácil intuir quién será el encargado de cada curso. Yo creo que esta estabilidad es un punto a nuestro favor. Otro hecho que valoran positivamente los progenitores es que los niños puedan permanecer en el centro hasta los 16 años, ya que consideran que ir al instituto con 11 o 12 años es algo pronto.

¿Cuántos coperativistas hay? 
La plantilla del colegio está integrada por más de 40 personas, de estos, 38 son cooperativistas. Es decir, aquí invertimos nuestro tiempo, pero también nuestro dinero, es nuestro proyecto de vida y nuestra vocación, sobre todo esto último, yo siempre he querido dedicarme a la enseñanza, siempre me ha apasionado la educación. Nuestro objetivo principal es que los niños se titulen, que salgan de aquí preparados para la vida, el título de ESO es más que fundamental y es nuestro principal empeño que lo obtengan.

¿Qué actos llevarán a cabo con motivo del 50 aniversario? 
Ya hemos organizado una comida de Navidad con antiguos trabajadores y profesores del centro a la que ha acudido mucha gente. Además, el  Carnaval ha girado en torno a la figura del erudito Jorge Juan y también haremos una gran exposición al final de curso con los trabajos que están realizando en las aulas durante el año. l