La frase es de Amador Rivas. Pero estos días podría aplicársela el alcalde de Vilanova, Gonzalo Durán. Al popular le empiezan a salir enemigos electorales a golpe de septiembre, en lo que se espera ya una larga precampaña. El PSOE se pone firme, amenaza con pedirle la dimisión y llevarlo ante la Justicia, cansado del bloqueo político. Es que no les habla (ni contesta, oralmente ni por escrito) desde hace meses. Ahora, su hermano, José Juan Durán, es cada vez más indisimulado en sus mensajes en redes sociales. El expresidente de Portos suena cada vez más para una candidatura independiente. Agárrense.