• Miércoles, 07 de Diciembre de 2016

Esto se pone feo

No me gustaría ser muy repetitivo cuando hablo de las actuaciones del Deportivo

No me gustaría ser muy repetitivo cuando hablo de las actuaciones del Deportivo en una Liga en que, de no cambiar el rumbo, lo vamos a pasar muy mal. Y aunque en Málaga se ha mejorado, seguimos igual. Seguimos sin ganar fuera. Seguimos en el furgón de cola. Antes no marcábamos goles. Solo habíamos anotado dos y curiosamente en tierras andaluzas fuimos capaces de conseguir tres. Hubo un destello de luz inesperado de los deportivistas en la segunda mitad hasta llegar a igualar el choque.
La primera victoria lejos de Riazor era posible. Aquel partido no se nos podía escapar. Pero se escapó. También es cierto que en defensa no damos una patada. Falta personalidad y en ciertos momentos del juego se precisan grandes dosis de carácter. En el centro del campo también está uno de nuestros puntos débiles. Con el balón en los pies, en muchas ocasiones no sabemos qué hacer y lo acabamos rifando o dándoselo al contrario.
Se pierden demasiados balones, hay muchos errores en las entregas y falte en esa zona un hombre que “reparta” y que se le haga incómodo al rival elaborar su estrategia. Y aunque no soy un fan declarado del coruñés, igual es hora de darle una oportunidad a Álex Bergantiños. Y arriba, “donde las dan”, sólo existe Andone. Poca pólvora para tanta urgencia goleadora.
Lo que más duele es que fuésemos sido capaces de anotar tres goles y nos hayamos venido para casa sin puntuar. No es habitual. La afición, pese a la buena imagen de Málaga (de la Copa del Rey ya paso) está que trina porque no se advierten soluciones fáciles ni concretas aunque la mayoría de las apreciaciones van en una misma dirección, si bien no será un servidor quien dé pábulo a tanta locura dialéctica. Tampoco sé qué motivos llevaron a Garitano a prescindir de Emre Çolak en La Rosaleda.
Con todos mis respetos al técnico, el turco me parece un hombre imprescindible en el once titular. Su ausencia ha sorprendido a quienes semana tras semana, con lluvia, con frío, con calor y a horas intempestivas, acudimos a Riazor. Seguramente Garitano tendrá sus razones, pero viendo las cosas desde fuera, parece incomprensible que un futbolista que tira las faltas, saca los saques de esquina, que siempre pide el balón, que siempre da la cara, que se deja el alma en cada partido, que tiene descaro a la hora de tirar a puerta, en definitiva, un chico para todo, se le aparte de la titularidad. ¿Lo veremos el lunes ante La Real?