19:31 h. Domingo, 23 de noviembre de 2014

 

RESURGE LA GUERRA FRÍA

Rosa Cal | La ventana
Redacción Ferrol | Actualizado 06 Marzo 2014 - 01:47 h.
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Los momentos de tensión tan fuerte que se están viviendo en el este de Europa entre dos intereses opuestos:  el dominio ruso, y la libertad de elección de Ucrania, es el reflejo de algo muy superior en extensión y peligro que recuerda, porque lo es, la guerra fría.
La guerra fría fueron los años de peligro de explosión, de actividad armada entre dos bloques: los EEUU y sus adláteres y los países que constituían la URSS (repúblicas soviéticas y eslavas: Estonia , Letonia y Lituania) y su área de influencia (países liberados por los rusos): Checoslovaquia, Polonia, Hungría, Rumanía, Bulgaria y la Alemania del Este comunista, mal llamada democrática. Algunos lectores ya habrán simplificado el tema, al considerar que era el enfrentamiento entre los comunistas y los liberales, por ahí va el discurso.
La guerra fría comenzó con el triunfo en el mundo, por vez primera, de la economía de estado, con el triunfo del proletariado con Lenin y su revolución bolchevique, en los años 1917 a 1923; por cierto, pronto comenzarán las celebraciones para conmemorar el centenario del modelo comunista. Hasta entonces nunca los obreros habían conseguido el poder y quizá ni el mismo Marx tal cosa había soñado. Frente al modelo de dictadura del partido y los soviets (consejos obreros, semejantes a sindicatos), estaba la sempiterna economía capitalista de familias aparecida con el mercantilismo de los siglos XVI-XVII y las revoluciones fabriles e industriales del XVIII-XIX. Hasta llegar al capitalismo financiero feroz que ha provocado la guerra económica en medio mundo desde 2003 hasta la actualidad.
Ocurre en Europa en los años 1930, que el poder de los nazis, cuyo proyecto de unificar el viejo continente bajo las ideas del nacionalsocialismo iba tomando forma, y observando a partir de 1935 que eran capaces de hacerlo, los nazis, sin proponérselo, consiguieron que la URSS se aliara con Francia, Reino Unido, EEUU y otros; de justicia es recordar que los alemanes del último emperador Guillermo II, también impulsaron la unión de los rusos con los ingleses, franceses, italianos y demás en la primera guerra mundial. En ambas ocasiones fue un pacto contranatura, en el fondo el modelo estalinista es mucho más semejante al nazi que al liberal-capitalista.
Derrotados los nazis, que eran el peligro, los soviéticos empezaron a sentirse incómodos. No se encuentran satisfechos con los tratados de paz, ni con las compensaciones por su entrega en la guerra, ni por ciertos planes de los aliados que, por una parte, dejaban a la URSS sin su apoyo, y por otra cortaban su área de influencia. Cuando se configuró la ONU, a la URSS le concedieron tres votos con pleno derecho: URSS, Bielorrusia y Ucrania (que lo mantuvieron de 1945 a 1991), para apaciguar su descontento porque India (colonia del RU) y Filipinas (colonia de EEUU) tenían voto propio. Por otra parte, la China comunista de Mao Zedong triunfó en 1949 pero la ONU le retiró la representación  y se la concedió a los chinos de  Taiwan, Formosa, que eran los chinos capitalistas, así se mantuvo hasta 1971.
En 1942, en plena guerra mundial, los EEUU montaron la emisora VOA (La Voz de América) con afán propagandístico que incluía el modelo capitalista de los EEUU, como el mejor para la sociedad, los primeros años fueron para hundir psicológicamente a los nazis, pero terminada la guerra, seguirá de forma subrepticia contra las soviéticos; más evidente actuaron, desde 1949, contra la URSS, Radio Liberty y Radio Free Europa, con sede en la zona de influencia de los  americanos en Alemania.
Truman y su general del Alto Estado Mayor, George Marshall, montaron en 1948 el Plan Marshall de ayuda para levantar Europa, que venía a redimir los males de todo el que quisiera acogerse a la ayuda estadounidense, se lo ofrecieron incluso a la URSS, pero Stalin lo rechazó porque los países socorridos sufrían la intromisión en la administración de los EEUU. Cuando  Checoslovaquia aceptó las ayudas del Plan Marshall, la URSS, contrariada, apoyó el golpe de Estado que cambió a los dirigentes y estableció el modelo comunista.
Al año siguiente, 1949 se constituyó la OTAN (Alianza del Atlántico Norte) en sus orígenes con el dudoso objetivo de “frenar la influencia de Stalin en el este de Europa”. Stalin murió en 1953, le sucedió Nikita Kruschev, ese año ganó las elecciones en los EEUU el general Eisenhower.    Los rusos constituyeron el Pacto de Varsovia de cooperación militar en 1955, lo formaban las repúblicas socialistas soviéticas y los países liberados de los nazis por los rusos excepto Yugoslavia.
Los años sucesivos algunos países europeos comenzaron a firmar acuerdos como la CECA para el carbón y el acero, la Europa de los seis, que es el basamento de la Comunidad Económica Europea CEE. La URSS quedaba fuera.
La formación de los dos bloques es evidente, las tensiones se mantuvieron hasta la caída del muro de Berlín en 1989, a partir de este año parecía que se habían acabado las rivalidades y que se podía caminar a la par, pero era una falsa calma o tregua.
Si Lenin se levantase y viera a dónde llegó su modelo bolchevique; primero degradado, manipulado, impuesto violentamente por Stalin; y últimamente, sin nombre, formado por medios y maneras de los soviets, pero con familias que se han hecho con riquezas inconmensurables, que pelean por mantener y acrecentar sus capitales, una mezcla explosiva.  
Una pregunta que alguien nos deben responder: ¿quien comenzó este problema?, ¿qué se le prometió a Ucrania para que decidiese cambiar de bloque de influencia?