• Jueves, 29 de Septiembre de 2016

Agradecimiento al lehendakari

AÍñigo Urkullu le daría el premio de mejor político

AÍñigo Urkullu le daría el premio de mejor político español, que incluye inteligencia, sensatez y fidelidad a los intereses de las gentes. La entrevista de “El País” con el lehendakari resume muy bien su pensamiento y sus intenciones, con el que y con las que coincido y en los que reconozco una extraordinaria lucidez de planteamientos. Es lo mejor que podemos leer en las vísperas de las elecciones en Euskadi y Galicia y en el punto más bajo y peor de la política española en muchos años. Urkullu sería un excelente presidente del Gobierno español y lo digo con convicción. Es un ejemplo para los gobernantes de Cataluña y para el Gobierno español, que se han empeñado en hacer imposible un entendimientio y una superación del enfrentamiento y del desmoronamiento de la racionalidad. Urkullu no es menos nacionalista por concluir que la independencia es un concepto del pasado y por creer en la soberanía compartida, que es factible y que reconduciría el problema.
La visión del lehendakari supone el respeto a los derechos y libertades de los pueblos y de España en su conjunto, utilizando las ventajas de la actitud colaborante entre todos y de la defensa de los respectivos derechos. Solo hace falta un poquito de generosidad y de inteligencia para entender que la defensa de las libertades no exige ni rupturas ni enfrentamientos, sino eso, respeto de todos con todos. Y dejar a un lado las monsergas que solo sirven para amargarnos y crear distancias entre los que deben ser llamados a entenderse y a estimarse, como hemos hecho siempre que otros intereses no se han interpuesto para descolocarlo todo. Estoy convencido de que Urkullu gana las elecciones autonómicas, pero que además trabajará por contribuir a un clima de entendimiento entre el Estado y las naciones que lo componen y a una superación de los excesos y tropelías de la reciente historia. Así que envío desde aquí un mensaje de agradecimiento al lehendakari y un impulso a que los demás sigan su ejemplo.