• Martes, 28 de Marzo de 2017

Asar la manteca

De vez en cuando, el gobierno del PP intenta asar la manteca, a ver si, una vez pasada por el horno

De vez en cuando, el gobierno del PP intenta asar la manteca, a ver si, una vez pasada por el horno, aumenta los impuestos, sin que el ciudadano lo note demasiado. En cuanto la manteca se convierte en líquido, se dice que era broma, que es que ellos son muy divertidos y que se les interpretó mal. Vamos, que no querían asar la manteca, sino sacarnos la poquísima manteca que nos queda, después de pagar impuestos.
El gasto sanitario y farmacéutico es un caballo tan desbocado como insaciable, y el copago va a ser inevitable, como ya ocurre en Alemania, Italia y otros países. Y este gobierno, como cualquier otro, se resiste a poner en marcha lo inevitable, porque sabe que es impopular y resta votos. Y, en lugar de explicar lo que sucede, y tratarnos como ciudadanos adultos, marea el asador y pone en marcha lo de la barbaridad de llevar a cabo el copago, según la nómina. Es decir, que pretende que, además del IRPF, luego paguemos otro IRPF, a través del consumo, convirtiendo los impuestos indirectos, en directísimos y personales. Las rentas más altas ya pagan más, pero ahora se pretende que paguen también más al consumir, ahora aplicado al copago farmaceútico y mañana, quién sabe, a la gasolina.
Lo elemental es que a los pensionistas de más bajos ingresos les dejen exentos del copago, tanto en la farmacia como en el ambulatorio, pero lo otro es una doble imposición que no resiste el análisis económico más tosco, y que solo es explicable en un socialdemócrata que se ha pasado con el Cariñena o con el Rioja. La argumentación es demagógica. ¿Por qué va a pagar el litro de gasolina lo mismo el que tiene un sueldo mínimo que el que cobra mucho más? Pues porque el que cobra mucho más ya ha pagado mucho más conforme a sus ingresos, y lo otro es una injusticia o una estupidez; una persecución a las clases medias o el penúltimo intento de asar la manteca.