• Lunes, 20 de Noviembre de 2017

El libro de Jonás

Menos mal que los libros nos salvan del ruido cotidiano. La semana ha comenzado con Artus Mas, Joana Ortega e Irene Rigau declarando ante el juez por la convocatoria ilegal de un remedo de referéndum.

Menos mal que los libros nos salvan del ruido cotidiano. La semana ha comenzado con Artus Mas, Joana Ortega e Irene Rigau declarando ante el juez por la convocatoria ilegal de un remedo de referéndum. A los populares debatiendo sobre la conveniencia o no de la continuidad de Dolores de Cospedal como secretaria general del PP. Albert Rivera encantado de haberse conocido después del congreso de Ciudadanos, Iglesias y Errejón preparándose cada uno por su cuenta para el asalto final de Podemos. Sánchez, Pedro haciendo de las suyas y diciendo sandeces como que él es como aquel Felipe González que dimitió como secretario general a cuenta del marxismo pero al revés. 
Ya le gustaría a Sánchez, ya, parecerse en algo a González del derecho o del revés. Por no olvidarnos de Donald Trump culpando a los jueces por adelantado en caso de que haya algún atentado terrorista. ¡Qué fuerte!
O sea más o menos lo de estos últimos días, semanas, meses. Por eso digo que los libros, las buenas lecturas sirven para reconfortarnos el alma y poner un punto de serenidad, de reflexión e incluso de magia en la cotidianeidad. De manera que me van a permitir que les recomiende encarecidamente la lectura de un libro a mi juicio muy especial: “El libro de Jonás”. Una novela firmada por Ramón Pernas en la que desde la primera línea nos atrapa para sumergirnos en una historia sobre la amistad, sobre como hasta en la vejez puede haber una segunda oportunidad. Es un libro lleno de magia que va envolviendo al lector hasta arrancarle de su realidad para trasladarle a otra realidad. 
Un libro donde la melancolía se pasea por todas sus páginas, una melancolía fruto de la lucidez que da el haber vivido. Ramón Pernas nos traslada a su Galicia natal para desde allí coger de la mano al lector y ayudarle a emprender un apasionante viaje a lugares lejanos pero también a un viaje más sutil, ese viaje interior que a veces aplazamos por las prisas de la vida cotidiana. 
Así que mientras la vida sigue al ritmo de la actualidad El Viaje de Jonás nos permite una parada en el camino para incluso poder tener una mirada más pausada, más serena y si me apuran incluso más sabia sobre lo que acontece a nuestro alrededor. Se lo recomiendo encarecidamente es un libro que le sabrá a poco, que lamentará llegar a la última página, que disfrutará de ese “realismo mágico gallego” del que Ramón Pernas es un maestro.