• Sábado, 18 de Noviembre de 2017

Crónica del alivio

Emmanuel Macron tenía que ganar. Lo contrario habría sido un desastre para Francia

Emmanuel Macron tenía que ganar. Lo contrario habría sido un desastre para Francia y para Europa pero a pesar de que la razón dictaba su éxito este no se podía dar por seguro.
Sí, Macron se ha convertido en presidente de Francia y ha peleado la victoria hasta el final. El último “combate” lo libro ante las cámaras de televisión donde demostró su superioridad política y moral frente a su adversaria Marine Le Pen.
Pero aún así nadie podía dar por segura su victoria en las urnas, porque, ya digo, una cosa es la razón y otra muy distintas lo que siente y quiere cada ciudadano cuando acude a votar.
Así que ésta es la crónica del alivio, de saber que al frente de la República francesa estará un hombre que cree en los valores que han servido para construir nuestra civilización y asentar la idea de la Europa comunitaria.
Se podría decir que Macron ha hecho lo difícil y ahora le espera lo imposible. Y es que no se lo van a poner fácil sus adversarios y no me refiero solo a Marine Le Pen y su Frente Nacional, sino a esos partidos que dicen situarse a la izquierda del Partido Socialista, como el Jean-Luc Mélenchon, quién no ha dudado en lamentar el triunfo de Macron y que ha hecho todo lo posible por evitarlo llamando al voto en blanco y la abstención, llamamiento que ha sido seguido por sus seguidores sin que se les haya caído la cara de vergüenza.
El primer problema al que se tendrá que enfrentar Emmanuel Macron es a la falta de un partido que le respalde. “En Marche” es un movimiento que ha aglutinado a varios millones de ciudadanos descontentos con los partidos tradicionales, especialmente con el Partido Socialista. Peor solo con simpatizantes entusiastas no se puede gobernar de manera que Macron tendrá que decidir si convierte “En Marche” en un partido al uso o por el contrario va continuar siendo un movimiento ciudadano.
Son muchas las incógnitas y las respuestas que tendrá que ir despejando el nuevo Presidente en los próximos días. Sin duda tampoco podrá obviar, y más vale que nadie lo haga, que once millones de franceses han votado por el Frente Nacional.
Es decir que a pesar del alivio que podamos sentir por la derrota de Marine Le Pen no deberíamos de dejar de preocuparnos puesto que la líder del Frente Nacional tienen tras de sí a once millones de ciudadanos, una cifra demasiado elevada.
De manera que no lo va a tener fácil Emmanuel Macron así que no cabe más que desearle que acierte por el bien no solo de Francia sino de Europa entera.