• Sábado, 24 de Febrero de 2018

Democracia es la armonía de las diferencias políticas

se escribe, para alcanzar la transcripción del pensamiento de los individuos

se escribe, para alcanzar la transcripción del pensamiento de los individuos solitarios, ante la ausencia de comunicación en el foro de las ciudades. La revitalización de la sociedad civil frente al deterioro del bipartidismo, se debe considerar como una necesidad urgente.
España es el país europeo en el que más ha aumentado la insatisfacción ciudadana sobre la democracia, insatisfacción forjada a fuego lento, durante el período despótico democrático por el bipartidismo del 78. Esta democracia despótica tiene que dejar de chirriar todos los días, y entrar a formar parte de una sinfonía armónica de las diferencias políticas. En esta nueva armonía, los medios de comunicación con sus primeras espadas tienen que cambiar el lenguaje.
Según los datos de la Encuesta Social Europea. “Una de las lecturas tristes de esta crisis es que nuestras democracias no son tan inmunes como creíamos”, ha señalado el investigador del CSIC José Fernández Albertos en la presentación del estudio: “No hay riesgo de involución democrática, pero los indicadores del informe en términos de desconfianza con las instituciones son terriblemente preocupantes”
El informe anual de la Fundación Alternativas evalúa además, por octavo año consecutivo, la calidad de la democracia española a partir de una encuesta realizada a 134 expertos en ciencia política, sociología, derecho y economía con el análisis de 57 indicadores, que van desde la rendición de cuentas a la limpieza de las instituciones. El aprobado raspado en la calidad de la democracia española se explica por problemas como la corrupción o “la enorme subordinación del poder político al económico”, dice el estudio. Y por otros, como que “los derechos sociales, que durante muchos años fueron una fortaleza de la democracia española, se han convertido en una de sus debilidades”, ha asegurado el periodista ex director de El País Joaquín Estefanía.
Las dos formaciones emergentes en el congreso de los Diputados se enfrentan al reto de la profesionalización política en una Cámara fragmentada, donde la ausencia de mayorías claras, hará que cada voto se pondere, y que en consecuencia pondrá a prueba la armonía de los grupos parlamentarios. Podemos y Ciudadanos se enfrentan a un nuevo reto histórico de la democracia española, las dos formaciones suman 109 diputados (69 y 40, respectivamente), que irrumpen en la Cámara sin casi experiencia política previa. Esto, más que una preocupación, debería suponer un soplo de aire fresco esperanzador y nunca un temor, como tratarán de hacernos ver los antiguos partidos de la chirriante democracia del bipartidismo absolutista del 78, todavía en continua campaña salva-patrias.
El reto de Ciudadanos es grande, habida cuenta de que es una fuerza política sin estructura nacional hasta 2015. El equipo de Rivera asegura que los nueve diputados andaluces de Ciudadanos, los 17 que tiene en Madrid o los 25 que logró en Cataluña han trabajado hasta ahora con armonía. Sus 40 diputados en el Congreso tienen una media de edad de 45 años, provienen mayoritariamente de la sociedad civil y serán coordinados por el núcleo duro de los políticos que acompañan a Rivera: Juan Carlos Girauta, ex eurodiputado, será el portavoz del grupo. Miguel Ángel Gutiérrez, como secretario general. Junto a ellos trabajarán Ignacio Prendes y Patricia Reyes, los dos secretarios del partido en la Mesa; José Manuel Villegas, vicesecretario general y jefe de gabinete del presidente; o Fran Hervías, secretario de Organización. Estos serán los encargados de armonizar criterios y establecer la estrategia junto a Rivera en el Congreso. Además de Rivera, que será la voz principal del partido, tendrá funciones de coordinación Imma Aguilar, destacarán Marta Martín, Marta Rivera de la Cruz (cultura), Toni Roldán (economía) o Francisco de la Torre (hacienda). 
Voces discordantes en el partido de Pablo Iglesias podrían agrietar la unidad de sus discursos. Las polémicas internas del grupo de Catalunya Sí que es Pot, en el Parlamento Catalán, son un ejemplo, sobre los desafíos a los que se enfrentará Podemos. No ha pasado inadvertido que Podemos además del suyo, haya decidido intentar que las Mareas gallegas, Compromís y En Comú tengan grupo propio.
Iglesias se rodeará de su equipo de fieles que ocuparán cargos estratégicos: Errejón, será la pieza fundamental de la estrategia y el mensaje en el Parlamento; Carolina Bescansa, metódica y precisa en el trabajo interno; e Irene Montero, fajada como portavoz en decenas de tertulias. Secretario de Organización, Sergio Pascual; Rafael Mayoral, presente en las reuniones del pacto antiyihadista; Pablo Bustinduy, secretario de Internacional; o Auxiliadora Honorato, que ha negociado con el PSOE el reparto de la Mesa.
Estos serán los nuevos músicos de una democracia que deseamos por fin, en armonía sinfónica de las diferencias políticas, con un nuevo estilo “una monarquía renovada para un tiempo nuevo…