• Sábado, 03 de Diciembre de 2016

Vamos con los vivos

Alos muertos los juzgará la historia en un futuro próximo, aunque ahora los paseen

Alos muertos los juzgará la historia en un futuro próximo, aunque ahora los paseen a conveniencia unos y otros. Los vivos, vivales, siguen la tradición “refranera” y están atentos al “bollo”. Nos cuentan que Baltar, el emperador –por herencia– de Ourense trata de evitar que haya acusación popular, en las diligencias que se siguen contra él por acoso sexual, cohecho y tráfico de influencias, representada por los diputados de Democracia Ourensana. Ya prestaron declaración varias empleadas del PP que destacaron el papel activo en las campañas electorales y su participación como interventora en las elecciones de 2012, de Teresa F.C., la supuesta víctima, a la que Baltar dijo no conocer ni saber nada de ella. Y de este asunto ¿Qué piensa su protector, el señor Feijóo, que despachó el asunto como “tema personal”?
Por cierto, Pemex tumba las promesas de don Alberto y descarta el encargo de otro flotel y catorce remolcadores a los astilleros gallegos. Ahora el presidente matiza con un “se congela la oferta”. Otro de los “conejos” que salieron de la chistera del candidato en la campaña electoral cifraba en millones la inversión de la empresa mexicana en punta Langosteira y un proyecto –bendecido por Rajoy– con el presidente de la Asamblea Nacional Popular China por valor de 270 millones de euros. Según el PSOE nos trata como a chinos –pero sin Mao, que firmó El Roto en un chiste–, mientras en la Autoridad Portuaria apuntan que siguen las negociaciones…
Mientras el Gobierno del Imperio, vivo pero con respiración asistida por Ciudadanos, el PSOE y el PNV según las últimas noticias, anuncia el recorte del techo de gasto para cumplir con la temible troika. Así pues, este año los españolitos perderemos, otra vez, poder adquisitivo.
Sigamos con los vivos: el ya exdirector general de la Guardia Civil confesó a los medios que está, de momento, congelado, pero que ya le darán algo. Otros, más afortunados, ya recibieron su recompensa: el nuevo fiscal general, que en su día fue censurado por un grupo de juristas, ya que compatibilizaba su trabajo de magistrado con consultorías a despachos privados, o el recién estrenado presidente del Mercado de Valores, que se negó en el Parlamento a revelar el nombre de las empresas del Ibex a las que, hasta la fecha ¿? asesoraba. Añadan a los grandes empresarios asesorando al Gobierno, para imponer la reforma laboral y otras fruslerías. Nos tienen medio muertos.