• Domingo, 04 de Diciembre de 2016

Correa de transmisión

Nadie lo duda: era la correa de transmisión entre corruptores y corruptos Eso era el señor Correa, que solo contó una parte de la historia que el PP no quiere admitir.

Nadie lo duda: era la correa de transmisión entre corruptores y corruptos Eso era el señor Correa, que solo contó una parte de la historia que el PP no quiere admitir. Y es que las declaraciones de don Vito (Correa para amigos y enemigos) acreditan que el Partido Popular incurrió en prácticas inadmisibles en una formación política. 
Pero algo esconde, enseñando la puntita nada más, de la sórdida historia de los treinta y tantos años del partido que preside –a la par que el Gobierno, aunque ahora en la prórroga– Mariano Rajoy. 
Y es que parece querer ocultar que Mariano –por cierto, aparece en los papeles de Bárcenas como receptor de puros, ropa y dinero– era en los noventa vicesecretario, organizador de las campañas del PP y uno de los colaboradores de Aznar. Estaba en la directiva, en la cuarta planta de Génova, según uno de sus colaboradores y beneficiados de su amistad, el periodista Marhuenda, director de “La Razón”, con lo que se hace difícil creer que ni vio, ni oyó, ni detectó nada a su alrededor; o cada vez que en los mítines se repartían viandas, banderas, pulseras y otros fetiches o de que los autobuses con simpatizantes andan con el cariño de los militantes, más barato el combustible que el gasoil.
Y es que don Vito –el señor Correa– era la correa de transmisión que unía a los empresarios que pagan (y a los que los magistrados no quieren oír en el juicio, pues les parece irrelevante ¿?) y por eso, cuando perdió el PP se fue a Valencia, a la Comunidad de Madrid, se acercó – a través de Crespo a Galicia– a otro puntos de la geografía “pepera”, cuando el señor Rajoy seguía siendo el organizador de la campaña tal como contaron en Valencia. 
Tampoco entonces sabía, oía, notaba nada. Carafio ¡y lo tuvimos de presidente!, a un señor que no sabía lo que pasaba en su casa –Génova, obras con dinero B– y mandaba en las casas de todos los españoles… Mariano Rajoy, que fue todo en el Gobierno y en el partido que está en el banquillo y sostiene al Gobierno en funciones, en el 91 era vicesecretario electoral del PP y allí todo el mundo veía entrar a Correa (don Vito), al que Rajoy negó más de tres veces…
Y a ese señor, a lo peor, pueden hacerlo presidente los jefes del PSOE, atendiendo –tal vez– a Feijoo9, quien pide un gobierno fiable para seguir avanzando.